De Las Mariposas Anacronizadas

Arturo Acosta

Reconstructor de sueños rotos
Sin tiempos y sin espacios.

Ella –ellas-, estaban ahí. De pronto mi mirada penetrando en sus claros ojos hispanos. ¡Dios! Alcancé a atrapar algunas de ellas de modo que no me hicieran daño. Sí, pueden llegar a hacerlo. Algunas se ahogaron en su propio llanto y otras más sobrevivieron a su encanto. Revoloteaban por ahí amenazando escapar para dejarse ver entre el telón de mi mirada, un tanto cabizbaja por no encontrarse con la suya que te atrapa. No quería que mis mariposas saltaran por su ventana.

El infinito transcurrió en un instante. La vi erguirse como retándome. Éste territorio es mío, nada entra a este corazón vacío si yo no abro la puerta. Le vi arisca, como gacela; la vi esperarme. Le recorrí con deleite la cadencia de sus pisadas. Y sin embargo etérea su esencia, no encajaba con estas mis ansias.

De pronto no pude evitarlo. Las mariposas saltaron todas para posarse sobre sus ancas firmes, como galopando al cielo. Ya no regresaron. Ya no volvieron. Partieron con ella y encendieron fuego.

Aún yo le espero, aquí, meciendo mis ganas al ritmo del rayo y la velocidad del trueno bajo esta lluvia que moja por dentro. Volverá para quedarse, os lo prometo. ¿Las mariposas?. Ahora cenizas, les guardo en mi cofrecillo. Carbonizadas, así las trajeron. Ave fénix, renacerán cuando ella vuelva. Lo harán con su regreso.

Cuando ellas viven yo muero.

Aún estoy vivo, por eso el relato. Si aún estoy vivo, es de milagro.


D.R.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba