Trinity
Vampiro.
En la madrugada salen los sueños
junto con las pesadillas
Buscan una escapatoria inexistente,
se dejan llevar por anécdotas olvidadas
para malgastar su vaga dignidad.
Cuando el sol aún no responde
las sombras se ocultan en sus mentiras.
Temen a la muerte,
a la vida,
a las esperanzas,
a la humanidad
Ahí, los entes dormidos no perciben
que la desdicha está en su puerta.
Se manchan de color blanco,
se visten con gorras y gabardinas
Porque todos lo hacen,
pero ninguno quiere ser visto
pues no desean mostrar su hambre
ni su desesperación.
Salen a buscar basura
como remedio al abandono
de los que duermen,
de ellos mismos alternando el tiempo.
Entonces, cuando aparece la luz,
los dientes tiemblan en sus bocas
A solas se marchitan
tapando sus cabezas con aluminio.
Los sueños se vuelven falsos soñadores,
las pesadillas huelen a muerte:
se descalcifican en sus máscaras de papel
para azotarnos con mentiras.
Al anochecer, todo es diferente.
Se vomita la bilis,
realizan autopsias premeditadas,
lo blanco parece negro
y lo negro también lo parece
-¿Será que todo es del mismo color?-
Pero en la madrugada
vuelven los sueños y las pesadillas
pintando las calles de incertidumbres;
queman sus caros trajes,
cambian su alma,
cortan el hilo del pudor
y, antes de salir el sol una vez más,
demuestran que tampoco valen nada.