*Sabrina*
Una niña gris
Nunca estuvo tan mancillada
en sangre
una madrugada
con burbujas de alcohol
reventando en los pliegues deteriorados
de mis carmesí labios.
La necesidad de paz
es una fase cuyo precio
es el miedo originado
en un rostro nunca visto
cuyo tacto
queda tatuado en estos
pedazos de piel que no distinguen un motivo;
Calcinadas quedan las latitudes del alma,
no existe agua fría que se lleve
el recuerdo intacto por la tubería.
El cuerpo se compacta ante la lujuria
desenfrenada de un ángel sin aureola,
no hay oídos en los cuales el silencio
pueda penetrar mi grito.
Los espejos masturban la cicatriz
hecha desde el principio de mis años,
todos los brazos son una jauría cuya
salida es un río tibio
............y de blanco aspecto.
Hay una orquídea marchita
dentro del diamante de penas,
y su sudor
humedece mi sabia locura,
la que retornó a su estado primario
donde no había venas para insertar agujas,
tanto acto primitivo y descontrolado
terminó destrozando los rasgos
de fe que las medias sonrisas habían acumulado.
Aunque me desgaste negándolo
siempre fui un par de agujeros
y una boca para permanecer de rodillas.
Duermo con los ojos abiertos
porque los párpados
se agrietaron por las suturas
y poco a poco desaparecieron junto al placer
de respirar profundo.
En mi vientre no hay futuro
porque un Dios hurgó con sus dedos
el útero y no hay tiempo
-nunca lo hubo-
la sobriedad es un estado mental
y su contraparte una razón
para aprovechar las infinidades de los muslos.
:: para hacer un brindis ( a falta de vino ) por nuestro primer año de estancia en esta casa, y mi deseo de que sigamos conectando con nuestros sentimientos,gracias por estar cerca de mi.Rosario
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