Sabrina no sé como se había pasado este. Creo haberlo leído sin demasiada profundidad y me dije luego lo comento, ese luego llego ahora y lo he leído letra por letra.
Es un poema realmente impresionante en todos los sentidos de esa palabra.
Es tan desesperante esa etapa en que el miedo se vuelve inmune a nuestros mundanos remedios. Pero como dijo Moris (cantautor argentino) de nada sirve escaparse de uno mismo. Cuando la mañana la encuentra bañada en sangre y alcohol sentirá lo caro que le costó intentar mitigar el miedo, pero en definitiva estará a salvo. Meter su cuerpo en una bañadera y sentir el agua fluir y llevarse los tormentos, es intentar degollar un tiburón con una cuchara. Y sí la desenfrenada lujuria se desata un noche, no se resista, deje que las furiosas contracciones ahuyenten la muerte. Y si queda de rodillas, mire el difuso rostro del miedo y soberbiamente sonríale
Bueno Sabrina le mando un abrazo grande, este poema es realmente excelente, el juego de metáforas es magistral, si tendría que elegir sin ninguna duda me quedo con la cuarta estrofa