Se puede disfrutar del dividendo
saldando la hipoteca carcelaria
o saltándote pagos del arriendo
del refugio en tu vida solitaria.
Enciérrate tranquilo y sin estruendo.
Organiza tu lista prioritaria.
Descargando los juegos de nintendo.
Recordando tu plática incendiaria.
Aún está de pie el telemercado.
Incrementa tus ventas sin reintegros.
Repara la gotera del tejado.
Alegre sácate los puntos negros
ya que no eres ningún león domado
asfixiado en la casa de tus suegros.