Francisco Redondo Benito
Moderador/enseñante del subforo de MÉTRICA y RIMA
Un compañero de otros foros propuso en una ocasión un tema complicado: las décimas con efecto de espejo. Consistía en lo siguiente: hecha una primera décima se consideraba un espejo ideal al pié del último verso en que se reflejara entero con sus versos en orden inverso (las letras no, por supuesto), empezando por el último y acabando por el primero. El resultado debía ser una nueva décima correcta, tanto en métrica como en rima, para lo cual se permitían ligeros retoques cosméticos. Se hicieron bastantes por varios poetas porque el tema ganó adeptos.
Entonces yo decidí complicarlo y me inventé las décimas de doble simetría. Aquí habían dos espejos en lugar de uno. Uno era el ya sabido al pie de los versos, y el segundo era vertical y estaba situado a la derecha del poema; tampoco era un espejo físico: la simetría no se hacía por letras sino por palabras, y de la décima original salían tres nuevas: una por debajo, en las condiciones que se describieron antes, otra a la derecha, con simetría lateral; y una tercera que rizaba el rizo ya que era el resultado de aplicar simultaneamente la simetría hacia abajo y hacia la derecha.
Y resultó lo que se ve aquí abajo: la décima superior izquierda es la original; la inferior izquierda, su reflexión hacia abajo; la superior derecha, su reflexión hacia la derecha; y, finalmente, la inferior izquierda, la resultante de la doble reflexión. ¡Que aproveche!
Malhaya penar de amores,
Manantial al fin cantando,
Entonces yo decidí complicarlo y me inventé las décimas de doble simetría. Aquí habían dos espejos en lugar de uno. Uno era el ya sabido al pie de los versos, y el segundo era vertical y estaba situado a la derecha del poema; tampoco era un espejo físico: la simetría no se hacía por letras sino por palabras, y de la décima original salían tres nuevas: una por debajo, en las condiciones que se describieron antes, otra a la derecha, con simetría lateral; y una tercera que rizaba el rizo ya que era el resultado de aplicar simultaneamente la simetría hacia abajo y hacia la derecha.
Y resultó lo que se ve aquí abajo: la décima superior izquierda es la original; la inferior izquierda, su reflexión hacia abajo; la superior derecha, su reflexión hacia la derecha; y, finalmente, la inferior izquierda, la resultante de la doble reflexión. ¡Que aproveche!
Malhaya penar de amores,
De amores penar malhaya,
de amores penar malhaya. malhaya penar de amores.
Dolores que sufre y calla, Sufre y calla sus dolores,
falla bronca sin rumores, sin rumores bronca falla,
quien calla, amando, dolores. dolores que, amando, calla.
Caudal que socava, blando, Blando, socava un caudal,
al que su mal llora, amando, al que, amando, llora el mal;
y, blando, acaba el raudal y el raudal acaba, blando,
cantando cual manantial, como manantial cantando,
manantial al fin cantando. cantando, al fin, manantial.
Manantial al fin cantando,
Cantando, al fin, manantial,
cantando cual manantial, como manantial cantando,
blando se acaba el raudal el raudal acaba, blando,
del que su mal llora, amando. del que, amando, llora el mal.
Caudal que socava, blando, Blando, socava un caudal,
quien calla, amando, dolores, quien dolores, si ama, calla,
falla bronca sin rumores, sin rumores bronca falla,
dolores que sufre y calla. sufre y calla sus dolores.
De amores penar malhaya, Malhaya penar de amores,
malhaya penar de amores. de amores penar malhaya.