Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
No puedo controlar tener afectos.
No me entero si alguno a mí me quiere
y si es que alguien su amor me lo confiere
entonces me florecen los defectos.
Como de mariposas bellas alas
al tocarlas las rompo por mis ansias,
los lastimo y así huyen. La distancias
vuelven a ser la eterna de mis galas.
Así, la soledad siempre me enreda.
Es cual oscuridad, frío que hiere
y me vuelvo a quejar: nadie me quiere.
Siempre he de querer yo, que otra me queda,
qué bueno que hay algunos a quien quiero,
aunque ellos no me quieran, mas no muero.
Siempre busco el venero
del afecto que hierva y reverbere,
que me cubra su luz y me libere.