eduardocarpio
Poeta adicto al portal
DEJAS LA BRISA SIN VELAS
Era la vida tan clara
y en un instante te ciega,
como si en vez de una chispa
fuese la misma tormenta.
Quedan vanos imposibles
de soledad y tristeza;
todos creímos vencida
aquella maldad enferma.
Tan solo el tiempo llevase
la cuenta atrás de la tierra;
nunca nada tal pudiese
dar mortaja a la azucena.
En lo profundo del pecho,
dejas la brisa sin velas;
la misma que sopla al hombre
y lo rasa con la estrella.
¡Sabrán tu nombre las rosas
y toda la primavera!
He de encontrarte entre sueños,
donde cielo y mar consuelan.
eduardocarpio
25 de diciembre de 2012
Era la vida tan clara
y en un instante te ciega,
como si en vez de una chispa
fuese la misma tormenta.
Quedan vanos imposibles
de soledad y tristeza;
todos creímos vencida
aquella maldad enferma.
Tan solo el tiempo llevase
la cuenta atrás de la tierra;
nunca nada tal pudiese
dar mortaja a la azucena.
En lo profundo del pecho,
dejas la brisa sin velas;
la misma que sopla al hombre
y lo rasa con la estrella.
¡Sabrán tu nombre las rosas
y toda la primavera!
He de encontrarte entre sueños,
donde cielo y mar consuelan.
eduardocarpio
25 de diciembre de 2012