Fingal
Poeta adicto al portal
sí me preocupa, igual que a tí, el que no se me entienda.
Manuelo, creo que entiendo y sin duda respeto la postura que expresas claramente en el título del poema, de respetar a los muertos. Lo que ocurre es que en le caso concreto que has elegido para defender esa idea, estamos hablando de un acto simbólico que es dejar unas flores en la tumba de alguien que ha sido un dictador y ese acto puede simbolizar mucho más que el respeto hacia su cadáver. Puede simbolizar un homenaje a su figura y su obra (al colocar las flores) o un todo lo contrario al retirarlas. Es esto a lo que me refería con que faltaba perspectiva.
Por otro lado, inviertes mucho en el poema a lanzar un ataque generalizado y creo que infundado contra los miembros, ¿afiliados?, ¿votantes? de Podemos.
Pero lo más terrible es el final. Aunque sea metafórico, "echar a alguien de comida a los leones", solo puedo entenderla como metáfora de castigo inhumano y bárbaro. (Y en este caso absolutamente desproporcionado con el supuesto crimen previo de quitar unas flores de una tumba, como acto simbólico).
Este comentario que ha hecho Libra8, lo suscribo totalmente:
La diferencia entre personaje y persona para mí no existe, salvo en el cine y el teatro.
Ahora, sin distinguir en este caso persona y personaje, también estoy completamente de acuerdo con este comentario de Dragon_Ecu (referido a Maduro, pero aplicable también a Franco y en general a cualquier persona):
como persona merece ser presentado a la justicia y no a la venganza
A raíz de todo esto, he buscado un poco más de información sobre el tema y me he encontrado esto:
http://www.abc.es/espana/madrid/abc...flores-tumba-franco-201707241311_noticia.html
Suponiendo que lo que cuenta el profesor sea verdad (como mínimo es su versión de los hechos y por tanto, por lo menos, nos da información sobre la intención de su acto), él interpretó que el acto de colocar las flores acompañado de un saludo fascista era una violación de la ley de memoria histórica. No me parece que hubiera en su ánimo ninguna venganza, ni intención de ultraje o profanación; al contrario, estaba defendiendo los principios democráticos en un acto valiente de defender una ley aprobada por el parlamento. Por cierto, la ley también contempla la profanación de tumbas o cadáveres como delito. No sé si el acto de retirar unas flores alcanza a la categoría de profanación. Pienso que no.
Me quedo con el resumen que hace el propio protagonista:
González-Ruibal resume: «Un señor realiza una ofrenda floral y un saludo fascista ante la tumba de un dictador, contraviniendo una ley aprobada en sede parlamentaria y vigente a día de hoy; otro señor protesta y retira la ofrenda aduciendo que es un acto ilegal de exaltación franquista. Expulsan al señor que protesta».