gilbran
Ernesto Salgari
Este como cualquier otro día
es imperfecto y sin encanto
pues, no hallo el
blando marco de tus labios
ni las pupilas huidizas
de tus ojos burlando al tiempo.
¿Qué hacen las horas
sin referirse a ti?
Mientras las nubes languidecen
entre el vuelo aletargado
de pájaros insomnes.
Entre el ayer y el hoy,
la palabra distancia
es un eco infinito
que ondula su fría caricia
por toda mi carne quejumbrosa.
Como la herida mortal
de una flecha
en el centro de una rosa.
Otro día más
de ausencia irrevocable
ha transcurrido
Y nada pudimos hacer.
es imperfecto y sin encanto
pues, no hallo el
blando marco de tus labios
ni las pupilas huidizas
de tus ojos burlando al tiempo.
¿Qué hacen las horas
sin referirse a ti?
Mientras las nubes languidecen
entre el vuelo aletargado
de pájaros insomnes.
Entre el ayer y el hoy,
la palabra distancia
es un eco infinito
que ondula su fría caricia
por toda mi carne quejumbrosa.
Como la herida mortal
de una flecha
en el centro de una rosa.
Otro día más
de ausencia irrevocable
ha transcurrido
Y nada pudimos hacer.
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