No sé por qué pensar en ti tanto me lastima, ¿acaso serán tus labios más rojos que las rosas los que reviven mi dolor? ¿O será tu cabello, más negro que los lirios, lo que me hace pensar en la muerte de mi ser al perderte?
Quizás tus ojos, más verdes que cualquier tallo, me hacen desear vivir solo para contemplarlos.
Tal vez tus pecas, tan cafés como la tierra, me recuerdan que debo enterrar todo esto que siento, o quizás son símbolo de renacimiento, en el cual podré sembrar nuevamente mi girasol, el cual es el amor y la esperanza, que son cultivados con el manantial que sale de tu boca, que me dará fuerzas para buscar la luz de tu sonrisa cada mañana.
O tal vez solo eres tú: una flor contaminada, buscando a quién más contaminar.
Quizás tus ojos, más verdes que cualquier tallo, me hacen desear vivir solo para contemplarlos.
Tal vez tus pecas, tan cafés como la tierra, me recuerdan que debo enterrar todo esto que siento, o quizás son símbolo de renacimiento, en el cual podré sembrar nuevamente mi girasol, el cual es el amor y la esperanza, que son cultivados con el manantial que sale de tu boca, que me dará fuerzas para buscar la luz de tu sonrisa cada mañana.
O tal vez solo eres tú: una flor contaminada, buscando a quién más contaminar.