Amartemisa
Poetisa
Es difícil saber quién miente…
Te acercaste con una caricia en mi cara
dejando una estela de amargos besos
que recogía del suelo por si tardabas en regresar.
Y allí me quedé sentada mientras marchabas
sin saber si esos dedos reposarían en más mejillas.
Una lágrima brotó de mi rostro frágil convertido en porcelana,
tan fácil de romper…
Quise salir corriendo, pero habían crecido raíces
y me sujetaban las piernas,
mas no pude moverme hasta tu vuelta.
Llegaste con unas hermosas flores y una de tus escasas sonrisas.
Envejecida, alcé los brazos para escapar contigo.
Escapar, qué ironía.
¿Cómo se puede escapar si te diriges de nuevo hacia tus propias cadenas?
Te acercaste con una caricia en mi cara
dejando una estela de amargos besos
que recogía del suelo por si tardabas en regresar.
Y allí me quedé sentada mientras marchabas
sin saber si esos dedos reposarían en más mejillas.
Una lágrima brotó de mi rostro frágil convertido en porcelana,
tan fácil de romper…
Quise salir corriendo, pero habían crecido raíces
y me sujetaban las piernas,
mas no pude moverme hasta tu vuelta.
Llegaste con unas hermosas flores y una de tus escasas sonrisas.
Envejecida, alcé los brazos para escapar contigo.
Escapar, qué ironía.
¿Cómo se puede escapar si te diriges de nuevo hacia tus propias cadenas?