El Sultán de la Poesía
Poeta fiel al portal
Cuando nos miramos
nuestros ojos son jaulas
donde se encierra la manada.
Nos sentimos tan desnudos
y abierta la carne que todo se simplifica.
De pronto se atascan las nubes
y el óxido de nuestros sudores
invaden la ciudad.
Con la extremaunción de amarte
me bautizo entre tus pechos
y dejo volar los secretos de mis andanzas.
Juro, ante la muerte, que no existe
un instante en el parpadeo sexual
que no desee romper tu piel
a fuerza de derroches húmedos
y un torrente derramarse en tu cintura.
Siento los humores densos
de tus pezones diluirse en mi lengua
mientras la noche te esculpe
sobre mi pecho tan ajena y tan perversa.
ELSP
nuestros ojos son jaulas
donde se encierra la manada.
Nos sentimos tan desnudos
y abierta la carne que todo se simplifica.
De pronto se atascan las nubes
y el óxido de nuestros sudores
invaden la ciudad.
Con la extremaunción de amarte
me bautizo entre tus pechos
y dejo volar los secretos de mis andanzas.
Juro, ante la muerte, que no existe
un instante en el parpadeo sexual
que no desee romper tu piel
a fuerza de derroches húmedos
y un torrente derramarse en tu cintura.
Siento los humores densos
de tus pezones diluirse en mi lengua
mientras la noche te esculpe
sobre mi pecho tan ajena y tan perversa.
ELSP