Martha Irene
Poeta recién llegado
Los días pasan; todo sigue igual,
su alma se hunde, se nubla su razón,
su risa escapa, y su rostro tristón
su vista pierde en el antiguo umbral.
Es su suspiro un rayo boreal
que estremece su amante corazón,
es ese amor un fuego de pasión
que su alma enciende, cual tea sideral.
Y su dolido corazón espera
una caricia que aplaque su dolor,
y que llenarlo de ilusión pudiera
Para que calme en su pecho el ardor;
más presiente que esa dulce quimera
morirá sola, en triste desamor!
Autor: Martha Irene