Valen_Tina
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las mariposas no huyen
ni ante una lluvia de pinocha.
Agradecidas,
se refrescan en un manantial rosado
con sabor a sandía
de los que de vez en cuando
les regala un campesino,
mientras las nubes corren a su antojo
rompiendo la norma de que
pájaros y mariposas
deben huir de los hombres para sobrevivir,
para dormir sin sobresaltos
y dejar de oler el miedo.
Paula Bonet
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