Dertodesking
Poeta recién llegado
Desde mi balcón veo cómo un yonqui ha volcado
un contenedor, buscando objetos para vender.
Las bolsas de basura, rasgadas,
están a los costados de la acera,
y hay mierda desperdigada por
todas partes.
Las personas pasean por la calle y miran
la escena, estupefactas. Un hombre trata de
razonar con el drogadicto, pero
este, entre gritos y gestos,
amenaza con matarle:
«¡Te rajo, hijo de puta!».
Aparto la mirada al cielo,
y pienso en la madre del yonqui:
¿Se sentirá responsable de la
adicción de su hijo?
No lo sé, a decir verdad.
No sé absolutamente nada.
un contenedor, buscando objetos para vender.
Las bolsas de basura, rasgadas,
están a los costados de la acera,
y hay mierda desperdigada por
todas partes.
Las personas pasean por la calle y miran
la escena, estupefactas. Un hombre trata de
razonar con el drogadicto, pero
este, entre gritos y gestos,
amenaza con matarle:
«¡Te rajo, hijo de puta!».
Aparto la mirada al cielo,
y pienso en la madre del yonqui:
¿Se sentirá responsable de la
adicción de su hijo?
No lo sé, a decir verdad.
No sé absolutamente nada.
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