Pasajero de barro
Poeta recién llegado
Desde que ella no llama a la puerta
las palomas grises han detenido su vuelo al borde de mi ventana
y miran hacia dentro, como queriendo pasar,
pero allí se quedan,
ululando.
Jean Pierre ejecuta un plan maestro en alta definición,
pero no lo veo,
porque ya he visto esa película otras veces
y solo quiero un poco de ruido que me acompañe en mi silencio.
Mandinga ha despertado.
Pongo la pava en el fuego,
apuro un poco las tostadas.
Sobre la mesa manteca y mermelada de frutilla y de durazno.
Mandinga se sienta a la mesa.
“Desde que ella no llama a la puerta” comienzo.
“Tampoco llama al teléfono” me interrumpe.
“¿Cómo puede ser tan cruel el ser humano?” le pregunto.
“No me mires a mí que no es mi culpa” me responde.
Observo al hombre
rojo pálido, triste, cabizbajo,
aunque quizás de los dos,
soy yo quien más la extraño.
Desayunamos en silencio,
las palomas ahora se aparean,
hacen un ruido insoportable.
Mandinga vuelve a la cama
al agobiante resplandor del televisor pequeño.
Yo observo a las palomas
que ahora vuelven a mirar hacia dentro
me siento desnudo
comprendo que tengo miedo.
las palomas grises han detenido su vuelo al borde de mi ventana
y miran hacia dentro, como queriendo pasar,
pero allí se quedan,
ululando.
Jean Pierre ejecuta un plan maestro en alta definición,
pero no lo veo,
porque ya he visto esa película otras veces
y solo quiero un poco de ruido que me acompañe en mi silencio.
Mandinga ha despertado.
Pongo la pava en el fuego,
apuro un poco las tostadas.
Sobre la mesa manteca y mermelada de frutilla y de durazno.
Mandinga se sienta a la mesa.
“Desde que ella no llama a la puerta” comienzo.
“Tampoco llama al teléfono” me interrumpe.
“¿Cómo puede ser tan cruel el ser humano?” le pregunto.
“No me mires a mí que no es mi culpa” me responde.
Observo al hombre
rojo pálido, triste, cabizbajo,
aunque quizás de los dos,
soy yo quien más la extraño.
Desayunamos en silencio,
las palomas ahora se aparean,
hacen un ruido insoportable.
Mandinga vuelve a la cama
al agobiante resplandor del televisor pequeño.
Yo observo a las palomas
que ahora vuelven a mirar hacia dentro
me siento desnudo
comprendo que tengo miedo.
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