charlie ía
tru váyolens
añoro el fin de la civilización
y un rayo de luz que lo parta todo.
que me quite
ese sueño de
que un pájaro se pose
a la altura de este world trade center
ignorando deliberadamente
las llamas que consumen a los hombres.
ahora sólo tengo el pan y el piso, y el fuego de ametralladora
para abrir mi corazón.
tengo el hierro
para derribar esos ladrillos con que se construye la mentira
que sostiene el pensamiento general:
a la puta verdad que ciega los ojos de las madres
al aprender a leer y darse cuenta
que cargan a sus hijos desnudos por la calle.
antes de una última negativa a aceptar el fin de
su menstruación.
eso es lo que tengo, y
es que las virtudes no son otra cosa más que pautas involuntarias
cuando yo trato de deshacerme de los cobardes.
cuando tu sonrisa es lo único de lo que percibo necesidad
al atravesar mi insensatez en llamas.
y un rayo de luz que lo parta todo.
que me quite
ese sueño de
que un pájaro se pose
a la altura de este world trade center
ignorando deliberadamente
las llamas que consumen a los hombres.
ahora sólo tengo el pan y el piso, y el fuego de ametralladora
para abrir mi corazón.
tengo el hierro
para derribar esos ladrillos con que se construye la mentira
que sostiene el pensamiento general:
a la puta verdad que ciega los ojos de las madres
al aprender a leer y darse cuenta
que cargan a sus hijos desnudos por la calle.
antes de una última negativa a aceptar el fin de
su menstruación.
eso es lo que tengo, y
es que las virtudes no son otra cosa más que pautas involuntarias
cuando yo trato de deshacerme de los cobardes.
cuando tu sonrisa es lo único de lo que percibo necesidad
al atravesar mi insensatez en llamas.