César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ha sido un día todo “NO”.
“NO”, por la mañana, el asunto de la mañana,
“NO”, al mediodía, el sensible asunto de cada segundo de todos los días y que hoy fue al mediodía,
“NO” por la tarde, lo que va de tarde y casi entrando en noche, el asunto de la media tarde y tarde
entrando en noche.
Tal vez también sea de “NO” la noche…
lo cual no impedirá que la interrogue esperanzado en algún “SÍ” que me reviva.
Por eso escribí un poema a los niños y a las niñas.
En clave sencilla.
Para olvidar los “NO” malvados de esta vida.
Y quedarme con los “SÍ”, solo los sí.
Y que la lluvia inexistente no me ahogue, ni me pisen las motocicletas y los autos,
por no hallar ni debajo de sus ruedas el bendito “SÍ” del día.
Pero miento, tuve un “SÍ”, ya lo recuerdo, el de una amiga.
…No fue precisamente un “SÍ”, sino un acercamiento.
No creo que la vida me critique por tomarlo como un “SÍ”, una noticia positiva…
Al fin y al cabo me llenó los labios de sonrisa.
Pequeños dardos en el veinte del círculo sean los arteros “NO”.
Nada puedan mil de ellos contra un “SÍ”.
Se está yendo el día ¡Por fin!, día de los “NO”.
Que llegue pronto, prometedora, la noche de los “SÍ”.
Finales de noviembre y hora de metamorfosis, 2017. César el Loco.
“NO”, por la mañana, el asunto de la mañana,
“NO”, al mediodía, el sensible asunto de cada segundo de todos los días y que hoy fue al mediodía,
“NO” por la tarde, lo que va de tarde y casi entrando en noche, el asunto de la media tarde y tarde
entrando en noche.
Tal vez también sea de “NO” la noche…
lo cual no impedirá que la interrogue esperanzado en algún “SÍ” que me reviva.
Por eso escribí un poema a los niños y a las niñas.
En clave sencilla.
Para olvidar los “NO” malvados de esta vida.
Y quedarme con los “SÍ”, solo los sí.
Y que la lluvia inexistente no me ahogue, ni me pisen las motocicletas y los autos,
por no hallar ni debajo de sus ruedas el bendito “SÍ” del día.
Pero miento, tuve un “SÍ”, ya lo recuerdo, el de una amiga.
…No fue precisamente un “SÍ”, sino un acercamiento.
No creo que la vida me critique por tomarlo como un “SÍ”, una noticia positiva…
Al fin y al cabo me llenó los labios de sonrisa.
Pequeños dardos en el veinte del círculo sean los arteros “NO”.
Nada puedan mil de ellos contra un “SÍ”.
Se está yendo el día ¡Por fin!, día de los “NO”.
Que llegue pronto, prometedora, la noche de los “SÍ”.
Finales de noviembre y hora de metamorfosis, 2017. César el Loco.
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