lo de los aquelarres viene del medievo, cuando el poder eclesiástico tuvo su época más poderosa. Pusieron a todo Europa de luto y en un ayuno de alrededor de 10 siglos. Se prohibió la música, la danza, la fiesta. Los únicos cantos aceptados eran los eclesiásticos, el gregoriano, con voces de monjes, la mujeres no podían cantar porque sus voces incitaban al pecado.
La pobre gente, quería tener fiesta de vez en cuando y como estaban prohibidas, huían por la noche entre el bosque o en las montañas. No había luz eléctrica, ni lámparas de baterías, los chinos no tenían una relación como la actual para solucionarnos los problemas por 1 dolar, o 10 pesos, para no caer en un hoyo o tropezar con algún tronco, prendían fogatas. Desde el pueblo la gente veía las llamaradas, y los clerigos desde el púlpito decían a la gente que eran adoradores del demonio, brujas, encantadores, y todo lo que a su enfermizo cerebro se le ocurría para meter miedo a la feligresía de suyo supersticiosa y fanática. Los clérigos mandaron sus espías para ver quienes eran los que andaban de fiesta, les daban su botellita de agua bendita para que se sintieran protegidos y sus hostias debajo de las vestiduras, para que los demonios no pudieran tocarlos, algo así como superman ante las balas. Los espías, felices por ser defensores de Dios, denunciaban implacablemente a los festejados esa noche. Por supuesto que exageraban para que sus méritos alcanzaran más dispensas divinas y su lugar en el nuevo paraíso fuera muy, muy, cercano al del redentor.
Hogueras para los adoradores del demonio.
La gente temió, pero la chispa de la vida es invencible y entonces surgieron las máscaras, para que los espías no los reconocieran y los denunciaran a los curas. Máscaras de la época, siervos, lobos, osos... lo que quedaba de la cacería. La máscara y la desnudez para descubrir al espía del cura al encontrar sus "protecciones" benditas. No dudo que una vez hallado algo, una cruz, o un frasco de agua bendita, o una hostia, al espía le ha de haber ido de lo peor, tanto hasta convertirlo un mártir de la fe, vía la muerte, era la vida del espía o la hoguera.
Aquelarres, mitos... hermoso tema. abrazos.