Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
Discriminado
No tengo pase, menos plata; pero estoy decidido. Así que me cuelo veloz al andén y entro en un tren que ya parte. Percibo miradas desconfiadas, desdeñosas, me siento incómodo.
Camino por el pasillo, todos me evitan; solo un niño estira su mano y me regala una sonrisa.
El metro se detiene, unos guardias avanzan hacia mí; corro presuroso, pero choco con un hombre y su perro lazarillo, quien me ladra disgustado. De repente estoy acorralado, los guardias me rodean, la gente se aglomera. Siento un pinchazo… mientras caigo inconsciente pienso
¿Por qué al otro perrito no le hicieron nada?
Rodrigo del Río
Última edición: