Qué decir más de lo que, tan acertadamente, te han dicho los compañeros que me preceden en sus comentarios. Ciertamente, como han señalado, en especial Manuel López Costa (Malco), te desenvuelves a la perfección en cualquier estructura que emplees para volcar tus inspiraciones. También cuando tu poesía se hace libre de la rigidez de la métrica brilla, ya que, al desnudarla se queda el verso en la quintaesencia de tu preciosa forma de expresión. Tengo en la memoria muchos poemas tuyos que nos hablan de lo que termino de decir. Sin embargo, en este romance despliegas todo tu potencial lírico para realizar un recorrido a través de lo metafórico de ese álamo haciéndolo una especie de aliado de tus sentimientos amorosos. Esta forma de poetizar a un árbol, si bien no es original, otros lo hicieron antes, como por ejemplo Gerardo Diego en su "Ciprés de Silos", decía que, si bien no es original, sí que tiene mucha frescura en sus versos. Verbigracia, ese viento que con su silbo se enreda en las ramas invernales desnudas del chopo, o bien la forma acertadísima de unificar las raíces y su profundización con el amor que sientes. Un romance es este tuyo perfecto en su forma que se convierte en celofán perfecto para un mensaje delicadísimo y elegante. Mis felicitaciones por esas capacidades, queridísima poeta. Un enorme placer es haber podido disfrutar de este nuevo alarde de tu magistral poesía.
Con un abrazo lleno de cariño del que sabes es siempre tuyo,
Salva.