¿Donde estarás amado mio?

coral

Una dama muy querida en esta casa.
¿Donde estarás amado mío?


¡Nadie sabe, nadie sabe, nadie sabe!
Si su alma, se perdió en el infinito,
si su cuerpo yace inerte,
envuelto entre perfumados lirios.
¡Nadie sabe, nadie sabe!
Y ninguno me lo ha dicho,
si su barca naufragó…
cuando venía por el rio.
Un lamento, un hastío,
un grito desgarrador,
¡queriendo arrancar este dolor!
que carcome los sentidos.
Mi corazón hecho un lago
de duelo por su silencio,
no sé ,ni nadie mi lo ha dicho
si aun, tibio duerme en su lecho.
Mi piel, se hace cual territorio baldío,
que cuando despunta el alba,
se cubre con la fría escarcha.
¡Nadie sabe, ni me lo han dicho!
¡Nadie sabe que lo amo!
Y nada me responden,
porque nada les he preguntado,
¡preguntado, donde se encuentra mi dulce amado!
y yo… esperando, esperando, esperando,
que su voz venga cual relámpago,
en un huracán de versos, escritos por mi dulce amado.
Yo le pregunto a la luna,
¿por que la noche tan fúnebre y tan oscura?
alzo mis ojos hacia el firmamento…
elevando una oración al dueño del universo,
¡Que me de razón de mi amor!
¡de mi amor que tanto quiero!
que si he de pedirle perdón,
perdón por lo que guardo en mi pecho…
de rodillas rogaré para que me dé su perdón,
¡pero que tú, que tú me siga queriendo!


Prudencia Arenas
Coral©
 
Última edición:
¿Donde estarás amado mío?


¡Nadie sabe, nadie sabe, nadie sabe!
Si su alma, se perdió en el infinito,
si su cuerpo yace inerte,
envuelto entre perfumados lirios.
¡Nadie sabe, nadie sabe!
Y ninguno me lo ha dicho,
si su barca naufragó…
cuando venía por el rio.
Un lamento, un hastío,
un grito desgarrador,
¡queriendo arrancar este dolor!
que carcome los sentidos.
Mi corazón hecho un lago
de duelo por su silencio,
no sé ,ni nadie mi lo ha dicho
si aun, tibio duerme en su lecho.
Mi piel, se hace cual territorio baldío,
que cuando despunta el alba,
se cubre con la fría escarcha.
¡Nadie sabe, ni me lo han dicho!
¡Nadie sabe que lo amo!
Y nada me responden,
porque nada les he preguntado,
¡preguntado, donde se encuentra mi dulce amado!
y yo… esperando, esperando, esperando,
que su voz venga cual relámpago,
en un huracán de versos, escritos por mi dulce amado.
Yo le pregunto a la luna,
¿por que la noche tan fúnebre y tan oscura?
alzo mis ojos hacia el firmamento…
elevando una oración al dueño del universo,
¡Que me de razón de mi amor!
¡de mi amor que tanto quiero!
que si he de pedirle perdón,
perdón por lo que guardo en mi pecho…
de rodillas rogaré para que me dé su perdón,
¡pero que tú, que tú me siga queriendo!


Prudencia Arenas
Coral©

Hola amiga, por lo que leo, tu amado se encuentra en tu corazón escondido, pero hace falta que se materialice y escuche tu voz, espero que se haga presente y responda a tu llamado. saludos
¡SONRIE!
 
¿Donde estarás amado mío?


¡Nadie sabe, nadie sabe, nadie sabe!
Si su alma, se perdió en el infinito,
si su cuerpo yace inerte,
envuelto entre perfumados lirios.
¡Nadie sabe, nadie sabe!
Y ninguno me lo ha dicho,
si su barca naufragó…
cuando venía por el rio.
Un lamento, un hastío,
un grito desgarrador,
¡queriendo arrancar este dolor!
que carcome los sentidos.
Mi corazón hecho un lago
de duelo por su silencio,
no sé ,ni nadie mi lo ha dicho
si aun, tibio duerme en su lecho.
Mi piel, se hace cual territorio baldío,
que cuando despunta el alba,
se cubre con la fría escarcha.
¡Nadie sabe, ni me lo han dicho!
¡Nadie sabe que lo amo!
Y nada me responden,
porque nada les he preguntado,
¡preguntado, donde se encuentra mi dulce amado!
y yo… esperando, esperando, esperando,
que su voz venga cual relámpago,
en un huracán de versos, escritos por mi dulce amado.
Yo le pregunto a la luna,
¿por que la noche tan fúnebre y tan oscura?
alzo mis ojos hacia el firmamento…
elevando una oración al dueño del universo,
¡Que me de razón de mi amor!
¡de mi amor que tanto quiero!
que si he de pedirle perdón,
perdón por lo que guardo en mi pecho…
de rodillas rogaré para que me dé su perdón,
¡pero que tú, que tú me sigas queriendo!


Prudencia Arenas
Coral©



Amiga querida.
Estos versos profundamente tristes evidencian esa añoranza del amor que no retorna a tu vida, que te tiene suspendida en la eterna interrogante sin respuesta.
Que la esperanza se derrame sobre las extensiones de tu alma y ese amor llegue a tu lado prontamente.
Estrellas.
abrazos.
Ana.
 
Hola amiga, por lo que leo, tu amado se encuentra en tu corazón escondido, pero hace falta que se materialice y escuche tu voz, espero que se haga presente y responda a tu llamado. saludos
¡SONRIE!


Mi dulce poeta, que bonito es encontrar tu comentario en mivs versos, gracias por dejar tu huella.
 
Amiga querida.
Estos versos profundamente tristes evidencian esa añoranza del amor que no retorna a tu vida, que te tiene suspendida en la eterna interrogante sin respuesta.
Que la esperanza se derrame sobre las extensiones de tu alma y ese amor llegue a tu lado prontamente.
Estrellas.
abrazos.
Ana.

Gracias por tu comentario, Y por dejar tu huella, mis saludos.
 
un llamado
donde el corazón
le dice al amor
que es su bella inspiración,
hermosas letras,
abrazos
Denn
 
¿Donde estarás amado mío?


¡Nadie sabe, nadie sabe, nadie sabe!
Si su alma, se perdió en el infinito,
si su cuerpo yace inerte,
envuelto entre perfumados lirios.
¡Nadie sabe, nadie sabe!
Y ninguno me lo ha dicho,
si su barca naufragó…
cuando venía por el rio.
Un lamento, un hastío,
un grito desgarrador,
¡queriendo arrancar este dolor!
que carcome los sentidos.
Mi corazón hecho un lago
de duelo por su silencio,
no sé ,ni nadie mi lo ha dicho
si aun, tibio duerme en su lecho.
Mi piel, se hace cual territorio baldío,
que cuando despunta el alba,
se cubre con la fría escarcha.
¡Nadie sabe, ni me lo han dicho!
¡Nadie sabe que lo amo!
Y nada me responden,
porque nada les he preguntado,

¡preguntado, donde se encuentra mi dulce amado!
y yo… esperando, esperando, esperando,
que su voz venga cual relámpago,
en un huracán de versos, escritos por mi dulce amado.
Yo le pregunto a la luna,
¿por que la noche tan fúnebre y tan oscura?
alzo mis ojos hacia el firmamento…
elevando una oración al dueño del universo,
¡Que me de razón de mi amor!
¡de mi amor que tanto quiero!
que si he de pedirle perdón,
perdón por lo que guardo en mi pecho…
de rodillas rogaré para que me dé su perdón,
¡pero que tú, que tú me siga queriendo!


Prudencia Arenas
Coral©
 

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