Busca la paz, y es pena lo que estalla,
en las manos del triste peregrino
mientras sueña con rosas su destino
el corazón aullante le restalla.
Grande es su sed, y ruda la batalla,
sangra su herida abierta en su costado,
tiembla en su voz el silbo desgarrado
que no acierta a esconder lo que se calla.
Grande es su sed, y muy amargo el vino.
No puede el corazón cubrir la falla.
Ni puede el oropel ser oro fino.
Y la paz donde está? Donde se halla
si tan absurdo y pobre es el camino?
La vida rompe lo que el arte talla.
en las manos del triste peregrino
mientras sueña con rosas su destino
el corazón aullante le restalla.
Grande es su sed, y ruda la batalla,
sangra su herida abierta en su costado,
tiembla en su voz el silbo desgarrado
que no acierta a esconder lo que se calla.
Grande es su sed, y muy amargo el vino.
No puede el corazón cubrir la falla.
Ni puede el oropel ser oro fino.
Y la paz donde está? Donde se halla
si tan absurdo y pobre es el camino?
La vida rompe lo que el arte talla.
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