Brise
Poeta que considera el portal su segunda casa
He descubierto que vivir son dos canciones para llegar a esa conclusión he tardado al menos 7 años de mi vida. He caído en depresiones, he mudado la piel, he perseguido el amor, he criticado todo, me he atormentado, asustado, resulta que en esto años buscando la vida, he descubierto lo muerta que estaba, lo vacía, lo que nos vuelve ociosos, banales, aburridos, sin arte.
Buscando entonces esas dos canciones, un poco de ritmo , y más de drama, me descubro cada vez más apática, encerrada en mis pensamientos, harta de conocer y saber que posiblemente nada me vaya a sorprender, ningún amigo va a poder, o quizás la familia continúe en sus negaciones, el amor va a darse como quiere, y yo me voy a ir haciendo poco a poco huesos de mis huesos, y mi espíritu se secará. Y a medida que todo se empieza a tornar tan insoluble me he vuelto vieja, amargada, solitaria y lista para morir. Encaminaré mi alma hacia algún lugar quizás mejor o tal vez peor.
La ceremonia de la vida comienza cuando un llanto te despierta pero no es cuando estás seca de todo lo aprendido que empiezas a vivir, pero al reloj le queda poco tiempo para sorprenderte y vuelves callada a la tierra marchita de donde no saliste a darle mejor abono a otro ser, repudiada de ti misma, vienes a ser ese árbol hermoso que ahora me saluda con sus ramas a los lejos y me recuerda tanto a ti y a tus dolores de cabeza cuando no podías dormir porque una idea tonta voló por tu cabeza y acusó a la hoja de no presentarse menos rota y lúcida ante la experiencia de una mujer viviente.
Buscando entonces esas dos canciones, un poco de ritmo , y más de drama, me descubro cada vez más apática, encerrada en mis pensamientos, harta de conocer y saber que posiblemente nada me vaya a sorprender, ningún amigo va a poder, o quizás la familia continúe en sus negaciones, el amor va a darse como quiere, y yo me voy a ir haciendo poco a poco huesos de mis huesos, y mi espíritu se secará. Y a medida que todo se empieza a tornar tan insoluble me he vuelto vieja, amargada, solitaria y lista para morir. Encaminaré mi alma hacia algún lugar quizás mejor o tal vez peor.
La ceremonia de la vida comienza cuando un llanto te despierta pero no es cuando estás seca de todo lo aprendido que empiezas a vivir, pero al reloj le queda poco tiempo para sorprenderte y vuelves callada a la tierra marchita de donde no saliste a darle mejor abono a otro ser, repudiada de ti misma, vienes a ser ese árbol hermoso que ahora me saluda con sus ramas a los lejos y me recuerda tanto a ti y a tus dolores de cabeza cuando no podías dormir porque una idea tonta voló por tu cabeza y acusó a la hoja de no presentarse menos rota y lúcida ante la experiencia de una mujer viviente.