lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Danza la mañana
en la línea del horizonte,
reflejando azules
en silencios de cobre.
El viento anida
en espejo de plata,
tu vientre se abre
al arrullo del agua.
Un delirio celeste
estremece las entrañas,
tus ojos me dicen,
tus ojos me hablan.
Y conversa el río
con el mar y la montaña,
¿dónde los océanos?
¿dónde tu escondida fragua?
Crecen amapolas
en los surcos de tu frente,
mientras en mi orilla
los suspiros reverdecen.
Danza la mañana
y mis sueños duermen.
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