Cris Cordova
Poeta que considera el portal su segunda casa
Duermo con tu imagen como almohada,
y me arropo con tus besos,
duermo levitando en tu sueño,
tu noche también es mía.
Y sueño que duermo en tu mente,
porque ahí tendré mi morada,
eterna alcoba donde duermen
mis preciados secretos,
donde la noche se hace día
con la luz de tu mirada.
Duermo en tus silentes deseos
que cada noche visitan mi cama,
como me arropan tus besos,
como me quema tu llama,
apago la lámpara de la conciencia
para besar tu sombra lejana.
Y para cuando despiertes,
¡Sentirás que he hecho mía tu mañana!,
¡Sentirás mi distancia muy cercana!.
y me arropo con tus besos,
duermo levitando en tu sueño,
tu noche también es mía.
Y sueño que duermo en tu mente,
porque ahí tendré mi morada,
eterna alcoba donde duermen
mis preciados secretos,
donde la noche se hace día
con la luz de tu mirada.
Duermo en tus silentes deseos
que cada noche visitan mi cama,
como me arropan tus besos,
como me quema tu llama,
apago la lámpara de la conciencia
para besar tu sombra lejana.
Y para cuando despiertes,
¡Sentirás que he hecho mía tu mañana!,
¡Sentirás mi distancia muy cercana!.
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