Arkeidos
Poeta que considera el portal su segunda casa
En mi alma habita un ángel
que se trasfigura en un grito de palomas blancas
rasgando el cielo con un haz de luz,
dibujando siempre a mi amada esperanza.
En mi sombra habita un gato pardo
sombrío y fiero
como trueno de dos bocas
de dócil y sabio hablar.
En mis ojos soñadores
duerme el recuerdo de una mirada
ajena a la mía,
fue el encuentro de cuatro rayos
chocando y fusionándose en un universo de estrellas,
con chispa de miel en agua dulce.
Ojos de mares de un desierto en agua clara
destellos de fuego que son verdadera poesía,
así son tus ojos ante mi visión encendida.
Melodía de una agradable serenidad
es la profundidad de tu silencio que flota,
retando a la gravedad de las palabras
que vuelan en alas de versos angelicales,
expresándose en el callado sentimiento
de una hoja y su pluma.
Es tu nombre
el infinito que detiene el tiempo
donde navega un delicioso beso
explosión de sabor húmedo
de unos labios de fresa tentación,
provocando el deseo de beber tu amor liquido
como néctar de vida y pureza.
En mi corazón vive una diosa y una mujer
de alma noble,
que dibuja caritas de lunas luminosas
en mi cielo hecho de vacío y negrura espacial.
Yo te mirare desde mi sol artificial
admirando la misteriosa huella de tus pies
que danzan en la suavidad,
dejando ese toque femenino y celestial
en esta mi tierra de fantasía
donde nadie entra.
Pero tú encontraste la llave y abriste la puerta,
tal vez yo la deje a tu paso
sin saber porque.
Quizás eres luna de otro sol
pero…
por el Dios de mis días
qué bello es soñar contigo de vez en cuando,
hermoso respirar tu esencia
inconfundible de ángel terrenal.
que se trasfigura en un grito de palomas blancas
rasgando el cielo con un haz de luz,
dibujando siempre a mi amada esperanza.
En mi sombra habita un gato pardo
sombrío y fiero
como trueno de dos bocas
de dócil y sabio hablar.
En mis ojos soñadores
duerme el recuerdo de una mirada
ajena a la mía,
fue el encuentro de cuatro rayos
chocando y fusionándose en un universo de estrellas,
con chispa de miel en agua dulce.
Ojos de mares de un desierto en agua clara
destellos de fuego que son verdadera poesía,
así son tus ojos ante mi visión encendida.
Melodía de una agradable serenidad
es la profundidad de tu silencio que flota,
retando a la gravedad de las palabras
que vuelan en alas de versos angelicales,
expresándose en el callado sentimiento
de una hoja y su pluma.
Es tu nombre
el infinito que detiene el tiempo
donde navega un delicioso beso
explosión de sabor húmedo
de unos labios de fresa tentación,
provocando el deseo de beber tu amor liquido
como néctar de vida y pureza.
En mi corazón vive una diosa y una mujer
de alma noble,
que dibuja caritas de lunas luminosas
en mi cielo hecho de vacío y negrura espacial.
Yo te mirare desde mi sol artificial
admirando la misteriosa huella de tus pies
que danzan en la suavidad,
dejando ese toque femenino y celestial
en esta mi tierra de fantasía
donde nadie entra.
Pero tú encontraste la llave y abriste la puerta,
tal vez yo la deje a tu paso
sin saber porque.
Quizás eres luna de otro sol
pero…
por el Dios de mis días
qué bello es soñar contigo de vez en cuando,
hermoso respirar tu esencia
inconfundible de ángel terrenal.
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