Lírico.
Exp..
E. X
La mañana se limpia cuando mueves
mi corazón al centro de tu aroma.
Qué amable es el cansancio, cuánta dicha
se cierne y me desgasta alegremente.
Envuelta en tu misterio, hecha un ovillo
de amor, yo me abandono sin dudarlo
al dulcísimo premio con que agotas
mi voluntad de encina centenaria:
sé sin saber y sabes cuanto sé.
La mañana se limpia cuando mueves
mi corazón al centro de tu aroma.
Qué amable es el cansancio, cuánta dicha
se cierne y me desgasta alegremente.
Envuelta en tu misterio, hecha un ovillo
de amor, yo me abandono sin dudarlo
al dulcísimo premio con que agotas
mi voluntad de encina centenaria:
sé sin saber y sabes cuanto sé.