Égloga en dos actos a la muerte de Federico

pepesori

Poeta que considera el portal su segunda casa
Equipo Revista "Eco y latido"
(Voz primera)

1

Y era un hondo cantar

de romances heridos.

Pura plata y cristal.

2

Y eran sus ojos negros

dos acequias del Darro

donde duermen los juncos.

3

Y era su frente clara

agua de limonero

y brisa de azahar.

4

Y era su boca un nardo,

y cárcava de risas

con voz de ruiseñores.

5

Su figura una flor

en un caballo negro.

Y era un gitano blanco.

6

Su mirada candela

encendida y ardiente.

Como un rojo clavel.

7

¡Gitana! en su mortaja:

tus esclavinas blancas,

tu llanto de albahaca


(Voz segunda)


8

¡Silencio! ¡Más silencio!

Se escuchan las navajas

entre versos de sangre.


9

Ya sólo queda el brillo

de aquel cuarto creciente

sobre el verde olivar.


10

Los nardos eran gotas

de lutos silenciosos

y voces apagadas.


11

Y se escucha en Granada

un clamor de gitanos

y una zambra llorando


12

¡Madre! ¿Dónde estás Madre?

Fueron los pistoleros

con su yugo muerte.


13

Y en el camino a Víznar

la sangre de un romance

se quedó en la cuneta



¡Silencio, más silencio!




Pepe Soriano Simón
SafeCreative
 
Última edición:
(Primer acto)

1

Y era un hondo cantar

de romances heridos.

Pura plata y cristal.

2

Y eran sus ojos negros

como orillas de un río

donde duermen los juncos.

3

Y era su frente clara

agua de limonero

y brisa de azahar.

4

Y era su boca un nardo

de cárcava y de risas

con voz de ruiseñores.

5

Y era una flor su espuela

en un caballo negro.

Y era un gitano blanco.

6

Su mirada candela

encendida y ardiente.

Como rojo clavel.

7

¡Ay Gitana! yo quiero

tus esclavinas blancas

tu llanto de albahaca


Segundo acto


8

¡Silencio! ¡Más silencio!

Que escucho las navajas

entre versos de sangre.


9

Y sólo quedó el brillo

de aquel cuarto creciente

bajo el triste olivar.


10

Los nardos fueron gotas

de lutos silenciosos

y voces apagadas.


11

Y Granada solloza

como un pájaro herido

con sus alas cortadas.


12

¡Madre! ¿Dónde estás Madre?

Llevan sos pistoleros

el charol de la muerte.


13

Y quedó en la cuneta

el cementerio vil

de Víznar o Alfacar

14

¡Silencio, más silencio!




Pepe Soriano Simón
SafeCreative
Muy interesante y elocuente.
Saludos
 

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