capinacho
Poeta recién llegado
I
Al despegar los ojos, percibió
Con los cinco sentidos, y clamó:
“¡Dios! ¡Apártame de esta tentación!”
Frente a él, el objeto, persona y acción.
II
Ensoñó placer y felicidad,
No hubo respuesta, ni contrariedad,
“La vida se acaba, ¿Por qué dudar?”
A su conciencia comenzó a fraudar.
III
Espirales de índigo y de gules
La sangre entre pétalos azules
El limbo está ahí, existir no basta
De la vida, el sueño contrasta
IV
El placer ultraterreno buscó,
El fugaz tiempo terrenal lo ofuscó,
La evanescente tristeza volvió, y
La culpa a su corazón invadió
V
“¿Que será del mundo sin el placer?
Si no es a ti, ¿A dónde pertenecer?
En tu faz, todo placer crea adicción
Para el árbol del edén: tentación”
VII
Su mente cabalgó en reflexiones
Y concluyó analizando acciones
“No hay nada nuevo bajo el sol”, dijo
Al día ahíto de contrastes bendijo
Al despegar los ojos, percibió
Con los cinco sentidos, y clamó:
“¡Dios! ¡Apártame de esta tentación!”
Frente a él, el objeto, persona y acción.
II
Ensoñó placer y felicidad,
No hubo respuesta, ni contrariedad,
“La vida se acaba, ¿Por qué dudar?”
A su conciencia comenzó a fraudar.
III
Espirales de índigo y de gules
La sangre entre pétalos azules
El limbo está ahí, existir no basta
De la vida, el sueño contrasta
IV
El placer ultraterreno buscó,
El fugaz tiempo terrenal lo ofuscó,
La evanescente tristeza volvió, y
La culpa a su corazón invadió
V
“¿Que será del mundo sin el placer?
Si no es a ti, ¿A dónde pertenecer?
En tu faz, todo placer crea adicción
Para el árbol del edén: tentación”
VII
Su mente cabalgó en reflexiones
Y concluyó analizando acciones
“No hay nada nuevo bajo el sol”, dijo
Al día ahíto de contrastes bendijo