EL CÁLIDO PLACER DE LA CONSTANCIA
El cálido placer de la constancia
impulsa dulcemente un sentimiento
que sigue los compases de este intento
fallido de perfidia y arrogancia.
Y al tiempo que me sumo en la ignorancia
las vides convertidas en sarmiento
son madre de ese fuego que alimento
con alma desprovista de elegancia.
¿Habrá, pregunto, paz en un debate
llevado sin prudencia y sin cautela?
(Mi rostro se ilumina de granate.)
La vida se disfraza de novela
que siempre se alimenta -¡Qué dislate!-
de historias cuya historia es acuarela.
--..--
Última edición: