Me ha gustado escucharte, Solverde, porque creo que me ha servido para tener más claro cómo eres y cuáles son tus planteamientos. Te veo muy idealista (y no juzgo se eso es bueno o malo), con una ilusión muy grande en ese ideal de mundo que sueñas.
Es muy fácil contagiarse de ese sueño de mundo ideal en el que las leyes no serían necesarias porque el comportamiento correcto surgiría de forma natural de la conciencia de cada uno y ¿el sentimiento?, ¿la lógica?, ¿la cultura?, del respeto y la bondad de la vida en sociedad en armonía acabaría encontrando acuerdos para diluir los conflictos. Quizá yo escribía que la Iglesia debía promover el anarquismo, pero el padre Pepe (no, no era jesuita, que yo sepa) me coló la idea del cielo en la tierra (para mí no exclusiva del cristianismo, y para la que encuentro la mediación de un dios completamente innecesaria). Todo esto pasando por tener una capacidad de generar los recursos necesarios para cubrir las necesidades de toda la población.
¿Cómo no coincidir en algo así? Las promesas de paraísos tras la muerte de las religiones algunos las queremos aquí en la tierra, en vida. Seguro que muchos, si no todos los que entramos en estos debates, nos hemos imaginado ese mundo ideal, utópico, lejano, yo no diré imposible porque esa palabra es demasiado absoluta. Seguro que me conformaría con mucho menos.
Creo que la gran diferencia entre tu pensamiento y el mío es esto:
Yo considero que la gente es buena y que el sistema en el que vivimos es el que nos pervierte, nos aliena, y nos hace comportarnos de una forma que no es acorde con nuestra naturaleza, solo tienes que ver la bondad y las buenas intenciones que hay en los niños y que poco a poco van perdiendo según van pasando por las instituciones de la sociedad. El ser humano es bueno por naturaleza y su comportamiento depende de las circunstancias que le haya tocado vivir o se le haya impuesto coercitivamente como sucede en esta sociedad tan injusta.
Iba a decir que no creo que el ser humano sea bueno por naturaleza, pero en realidad no lo sé, porque me es imposible aislar la naturaleza del humano del sistema. No puedo definir una naturaleza humana ajena al sistema. Y yo interpreto aquí sistema en un sentido muy amplio. Desde que pisó la tierra la primera criatura a partir de la cual haya evolucionado el ser humano, está enjaulada en un sistema extremadamente cruel, que es la naturaleza y su única ley de la supervivencia. El sistema no lo ha inventado el humano, pero sí es vícitma de él. A partir de ahí, por supuesto que se nos han desarrollado rasgos crueles, depredadores, egoístas... pero también una inteligencia, unas habilidades y cualidades sociales que nos permiten, poco a poco, suavizar las condiciones de vida, reducir la lucha de cada individuo por su supervivencia. Para mí el hombre se hace bueno en la evolución, en el aprendizaje, en el reconocimiento del beneficio de la vida en sociedad y lo absurdo del conflicto frente al acuerdo.
Si me tomo a mí como ejemplo; no por egocentrismo, sino por cercanía y conocimiento del caso, me considero mejor persona ahora que en el pasado.
Así, creo que, en general, aunque sea a trompicones, aunque sea con dos pasos adelante uno atrás, otro adelante, etc., vamos avanzando y nos vamos civilizando, dejando atrás rasgos obsoletos y más primitivos, para mí principalmente el egoísmo, para encumbrar otros como la compasión, el respeto, el amor si quieres.
En mi opinión, el sistema social y económico actual no puede ser sino un reflejo de lo que somos hoy en día los humanos, y no al revés, pues somos nosotros los que hemos ido haciendo ese sistema para adaptarnos y tratar de prosperar y no el sistema a nosotros. Pienso que ya hubo anarquismo sin instituciones ni leyes en los orígenes de la evolución, pero éramos demasiado animales como para que se sostuviera: no teníamos herramientas avanzadas para resolver los conflictos o los desafíos de la supervivencia y, así, desarrollamos herramientas como la violencia o la crueldad, la eliminación de competidores frente al reconocimiento de colaboradores... Y con eso sobrevivimos y pudimos empezar a hacernos más listos, pero esos rasgos ya quedaron grabados en nuestra naturaleza y hoy en día se siguen manifestando y provocando la corrupción de cualquier sistema que intentemos, actualmente generando toda esa desigualdad y abuso que nos indigna y desespera.
Creo que las leyes, en general, son un intento de regularizar ese comportamiento y establecer las normas que deben regir la vida en sociedad que tanto deseamos. Eso no quita que legisladores corruptos promulguen leyes en favor de multinacionales o el suyo propio, pero en general, la ley es precisamente el resultado del acuerdo social para la convivencia. La ley no oprime al ciudadano, sino que lo protege; al menos es lo que debería hacer.
Fíjate que precisamente el tema original aquí era el incumplimiento del derecho internacional humanitario, que no es sino el embrión de una ley universal de respeto; de momento quedándose en lo más básico, que sería renegar de las peores atrocidades de la guerra. La denuncia es que no se cumpla esa ley de mínimos.
Tú lo dijiste, que los poderosos se saltan las leyes, pero esas leyes son también un arma, una herramienta contra esos poderosos. Sus crímenes quedan reconocidos como tales, aunque sea en papel mojado, pero hay una voz internacional que reconoció un principio de comportamiento humanitario y hubo que escribirlo para comunicarlo, divulgarlo y procurar que forme parte de esa conciencia de lo correcto que tenemos que forjar. Quizá tenemos que escribir leyes para luego no necesitarlas, quizá son uno de los medios que permitirá que la sociedad se dé cuenta de la criminalidad de los poderosos corruptos y antisociales, seguro que psicópatas en muchos casos.
La denuncia "Se viola el derecho internacional humanitario" tiene una intensidad, un matiz, frente a "Se cometen atrocidades". En la segunda la discusión se centraría en definir "atrocidad". En la primera ya está definida y se evidencia que hay criminales impunes.
No quería extenderme mucho y, en realidad, no sabía que iba a escribir esto. Me voy a quedar aquí porque no quiero mezclar ahora más ideas. Me gusta esto que ha salido reflexionando sobre tus opiniones, Solverde, y también las apreciaciones de dragon_ecu que marcan un punto de vista distinto en el que uno también se apoya. Por ejemplo:
Que los pueblos aislados no se necesitan pues tienen sus costumbres... y no se percatan que tales costumbres son leyes.
Pensé algo muy parecido leyendo el extracto de Kropotkin que nos compartiste.
Sí te digo que veo muy claro que queremos encaminarnos hacia lo mismo o algo muy parecido (sí, en tu cuadro ideal veo muchos inconvenientes prácticos, pero no es la esencia, es lo accesorio; si quieres más adelante lo comentamos).
Gracias por la conversación. Un abrazo,
Álvaro