Un deseo ahogado, solo es humo,
se esconde en la metáfora de un verso,
una quimera, un baile de cortinas
de rojos ondulantes que se elevan.
Amantes silenciosos,
pasean entre ruinas su deseo,
y guardan en secreto su atracción.
Él, hombre gris que surge de la piedra
de la ciudad dormida;
ella es melancólica tristeza
que busca en la flor su renacer.
Miradas que se cruzan,
el roce de sus manos que se acercan,
se detienen, se evitan.
Escaleras que suben, dudan, bajan..
largos pasillos, puertas que se cierran,
Y el deseo de amar que los envuelve
se pierde entre las ruinas de sus vidas.
Y al surgir el reencuentro
llegó el último adiós;
la esperanza se pierde para siempre,
la pasión que fracasa
ahogada entre las ruinas
de sus vidas pasadas.
Con un viejo ritual,
él cuenta al hueco de un muro
el secreto de un amor
que nunca confesó.
Inspirado en la película premiada:"Deseando amar"
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