Évano
Libre, sin dioses.
El escritor sí tiene quien le llore
Las cielos amarillos son los ácaros
devorando alrededores de Macondo.
Color de nicotina quedará
rodeando la ciudad de Aracataca.
Como si hubiera pasado de golpe
ese siglo de tanta soledad.
El escritor sí tiene quien le llore,
son mariposas que vuelan a la luz
que entra por el hueco de la muerte
derrumbada en la noche que nos entra.
El nombre de alimento del diablo
diste a tu onírico Macondo.
¡Cuánto esconde el silencio de tus letras!
¡Qué sabio el idioma del negro bantú!
Cierra el libro las hojas.
Duerme la letra en su lugar.
Irán masticando los ácaros
y guardando en sus dientes la Historia,
la única Historia que me importa.
Requiescat In Pace, Don Gabriel.
 
 
 
 
 
 
 
*Macondo, y al parecer este sería el origen de la palabra en tierras americanas, es una palabra derivada de makonde, de origen bantú para plátano. Macondo provendría de makonde, que es el plural de likonde, voz con la que se designa a un fruto en la milenaria lengua centroafricana y que literalmente significa "alimento del diablo". Los inmensos latifundios de plataneros "crucificaron" muchos pueblos latinoamericanos, por ello (pienso yo y es opinión mía) que Don Gabriel José de la Concordia García Márquez dio tal nombre a Macondo, ya que los plátanos iban a las bocas de los países del primer mundo, los diablos que "crucificaban" a los pueblos latinoamericanos. Insisto, es opinión mía (no sé si ye había dicho esto o no, yo lo he deducido). Espero no moleste a nadie esta afirmación y empañe este humilde homenaje. Si fuera así, pido disculpas.
Las cielos amarillos son los ácaros
devorando alrededores de Macondo.
Color de nicotina quedará
rodeando la ciudad de Aracataca.
Como si hubiera pasado de golpe
ese siglo de tanta soledad.
El escritor sí tiene quien le llore,
son mariposas que vuelan a la luz
que entra por el hueco de la muerte
derrumbada en la noche que nos entra.
El nombre de alimento del diablo
diste a tu onírico Macondo.
¡Cuánto esconde el silencio de tus letras!
¡Qué sabio el idioma del negro bantú!
Cierra el libro las hojas.
Duerme la letra en su lugar.
Irán masticando los ácaros
y guardando en sus dientes la Historia,
la única Historia que me importa.
Requiescat In Pace, Don Gabriel.
 
 
 
 
 
 
 
*Macondo, y al parecer este sería el origen de la palabra en tierras americanas, es una palabra derivada de makonde, de origen bantú para plátano. Macondo provendría de makonde, que es el plural de likonde, voz con la que se designa a un fruto en la milenaria lengua centroafricana y que literalmente significa "alimento del diablo". Los inmensos latifundios de plataneros "crucificaron" muchos pueblos latinoamericanos, por ello (pienso yo y es opinión mía) que Don Gabriel José de la Concordia García Márquez dio tal nombre a Macondo, ya que los plátanos iban a las bocas de los países del primer mundo, los diablos que "crucificaban" a los pueblos latinoamericanos. Insisto, es opinión mía (no sé si ye había dicho esto o no, yo lo he deducido). Espero no moleste a nadie esta afirmación y empañe este humilde homenaje. Si fuera así, pido disculpas.