Tamiz
Poeta recién llegado
Ese fantasma, una bruma
con forma humana y capucha…
se inclinaba ante mi cuna.
Cuando por fin se apartaba,
dejaba ver la ventana
y… me aliviaba la luna.
No tenía ojos ni rostro
pero siempre percibía
que a mí me estaba mirando
mientras que yo me encogía.
Un dibujo a pizarrín,
cortado de la pizarra,
flotaba en la habitación,
cuando la luz se apagaba,
dirigiéndose a mi cama.
Nunca se lo dije a nadie,
nunca me hubieran creído,
tampoco sabía expresarlo
siendo yo niño, tan niño.
Muy quieto, yo esperaba
que se fuera, y... nada más.
Pero no olvido al fantasma,
la luna, ni la ventana.
En esa casa vivía
el fantasma antes que yo,
esa casa hoy es hotel…
Si visitas mi ciudad,
sea o no en este Noviembre…
y en ese hotel tú te alojas…
te podrás topar con él.
¡Que te aproveche... y lo cuentes,
yo no te digo que hotel!
con forma humana y capucha…
se inclinaba ante mi cuna.
Cuando por fin se apartaba,
dejaba ver la ventana
y… me aliviaba la luna.
No tenía ojos ni rostro
pero siempre percibía
que a mí me estaba mirando
mientras que yo me encogía.
Un dibujo a pizarrín,
cortado de la pizarra,
flotaba en la habitación,
cuando la luz se apagaba,
dirigiéndose a mi cama.
Nunca se lo dije a nadie,
nunca me hubieran creído,
tampoco sabía expresarlo
siendo yo niño, tan niño.
Muy quieto, yo esperaba
que se fuera, y... nada más.
Pero no olvido al fantasma,
la luna, ni la ventana.
En esa casa vivía
el fantasma antes que yo,
esa casa hoy es hotel…
Si visitas mi ciudad,
sea o no en este Noviembre…
y en ese hotel tú te alojas…
te podrás topar con él.
¡Que te aproveche... y lo cuentes,
yo no te digo que hotel!
Última edición: