No soy poeta
Poeta fiel al portal

El frío de la luna
Cuando no hay nubes
los pájaros vuelan sin destino
y el árbol tupido del camino
viene a darle un brazo para su reflexión,
así como las hormigas entierran
hojas secas
y el viento deshace roca,
seca la humedad del rocío
o solo refresca los sueños rotos.
¡Mira, observa esa montaña!
Tiene picor de garganta
de tanto arrascar el cielo.
Tiene picor de garganta.
Es cierto, ya lo he dicho
pero si algo es demasiado,
bien mil veces puede ser nombrado.
Viaja el río haciendo surcos
imborrables,
serpenteando laderas y paisajes,
cuando los corderos juegan a ser liebres
dejando jirones de lana
sobre los valles verdes
que el sol tiñe de oro
creando madejas,
a tejer una bufanda
para esa luna risueña
que poco a poco
se aleja.
--Juan Bautista--