Sus ojos zafiro se nublan de pena
por necios amores sin luz ni color.
Sus lágrimas tristes, su tierno candor,
emulan sonidos de mar y sirena.
Limpiando su cara, de rabias ajena,
las salvias del bosque le dieron valor.
Y un pétalo blanco de nívea flor
tiñó de algodones su tez agarena.
Un cálido aroma brotó de su pelo.
Su vida completa cobraba sentido
y un pájaro verde volaba en el cielo.
Su cuerpo confuso recién esculpido
rebosa de gozo, de paz y consuelo:
ausente de celos, por que ha renacido.
CHU
por necios amores sin luz ni color.
Sus lágrimas tristes, su tierno candor,
emulan sonidos de mar y sirena.
Limpiando su cara, de rabias ajena,
las salvias del bosque le dieron valor.
Y un pétalo blanco de nívea flor
tiñó de algodones su tez agarena.
Un cálido aroma brotó de su pelo.
Su vida completa cobraba sentido
y un pájaro verde volaba en el cielo.
Su cuerpo confuso recién esculpido
rebosa de gozo, de paz y consuelo:
ausente de celos, por que ha renacido.
CHU