Luis Rubio
Moderador ENSEÑANTE/Asesor en Foro Poética Clásica
Miembro del equipo
Moderadores
Moderador enseñante
Este amigo invisible que te ronda
no desaparecerá como si nada.
No sé en qué charco se subió a la media
y lo trajiste a casa, como al huésped
que se agasaja y se le da un abrazo.
Esa tristeza tuya, ese suspiro
que a veces se te escapa y que corriges,
irritado, poniéndote agresivo,
se alimenta del ansia y del desánimo.
Cuando aparece el craving tú no opones
esa parte de ti que huele a junco,
a tentetieso, a ciencia giratoria
geométrica, dúctil, dócil, íntegra.
No te resistes ya. Te entregas, solo,
sin advertir el hombro en el que puedes,
-podrías- descansar, tomar oxígeno
y compartir tus compulsiones. Llevas
demasiado dolor sobre tu pecho
y quieres consumir, comerte el burdo,
el asqueroso mundo en el que estamos;
quieres simplificar, salir, caer,
reptar desnudo en vértigos salvajes,
huir de mí, desmoronado estúpido,
y hallar sublimes inmundicias
que te liberen de mi amarga sombra.
no desaparecerá como si nada.
No sé en qué charco se subió a la media
y lo trajiste a casa, como al huésped
que se agasaja y se le da un abrazo.
Esa tristeza tuya, ese suspiro
que a veces se te escapa y que corriges,
irritado, poniéndote agresivo,
se alimenta del ansia y del desánimo.
Cuando aparece el craving tú no opones
esa parte de ti que huele a junco,
a tentetieso, a ciencia giratoria
geométrica, dúctil, dócil, íntegra.
No te resistes ya. Te entregas, solo,
sin advertir el hombro en el que puedes,
-podrías- descansar, tomar oxígeno
y compartir tus compulsiones. Llevas
demasiado dolor sobre tu pecho
y quieres consumir, comerte el burdo,
el asqueroso mundo en el que estamos;
quieres simplificar, salir, caer,
reptar desnudo en vértigos salvajes,
huir de mí, desmoronado estúpido,
y hallar sublimes inmundicias
que te liberen de mi amarga sombra.
Última edición: