El infierno está que arde.

NiñoNube

Poeta asiduo al portal
Soñé sin dormir que te amaba.
Que a mi lado sonriendo estabas.
Tu cuerpo sin distancias.
Desnuda, entregada.

Amor y deseo brotando.
Los dos entre sábanas blancas.
Yo suspiraba y tú suspirabas.
Juntas las pieles sintiendo.

Desenfrenada la pasión.
Regalándonos los sentidos.
Tú en mi pecho contando mis latidos.
Yo entre tus brazos, perdiendo la razón.

Dulce y apasionada niña de mis desvelos.
Nuestros sentidos, no quieren más esperas.
Quieren descubrirse durante noches enteras.
Susurrarse al oído todos los anhelos.

Abandonémonos al pecado de la carne.
A los aromas y los sabores.
A tocarnos, sin piedad y sin pudores.
Amémonos niña, el infierno está que arde.
 
Soñé sin dormir que te amaba.
Que a mi lado sonriendo estabas.
Tu cuerpo sin distancias.
Desnuda, entregada.

Amor y deseo brotando.
Los dos entre sábanas blancas.
Yo suspiraba y tú suspirabas.
Juntas las pieles sintiendo.

Desenfrenada la pasión.
Regalándonos los sentidos.
Tú en mi pecho contando mis latidos.
Yo entre tus brazos, perdiendo la razón.

Dulce y apasionada niña de mis desvelos.
Nuestros sentidos, no quieren más esperas.
Quieren descubrirse durante noches enteras.
Susurrarse al oído todos los anhelos.

Abandonémonos al pecado de la carne.
A los aromas y los sabores.
A tocarnos, sin piedad y sin pudores.
Amémonos niña, el infierno está que arde.


Querido niño:
En el triste cielo no hay género ni sexo
porque hay una gran falta de ardor humano.
El infierno está entre mis piernas y te condenaré a ser reo de ellas.
Perdóname,
así lo he decidido.
¡Vas a quemarte!
 
Soñé sin dormir que te amaba.
Que a mi lado sonriendo estabas.
Tu cuerpo sin distancias.
Desnuda, entregada.

Amor y deseo brotando.
Los dos entre sábanas blancas.
Yo suspiraba y tú suspirabas.
Juntas las pieles sintiendo.

Desenfrenada la pasión.
Regalándonos los sentidos.
Tú en mi pecho contando mis latidos.
Yo entre tus brazos, perdiendo la razón.

Dulce y apasionada niña de mis desvelos.
Nuestros sentidos, no quieren más esperas.
Quieren descubrirse durante noches enteras.
Susurrarse al oído todos los anhelos.

Abandonémonos al pecado de la carne.
A los aromas y los sabores.
A tocarnos, sin piedad y sin pudores.
Amémonos niña, el infierno está que arde.
A veces las personas nos pasamos e invertimos horas soñando despiertos...pero es bonito . Un bello poema lleno de deseos y expectativas por la amada musa. Me gustó visitar tus letras. Un abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba