La búsqueda de un libro concreto
me desorganiza el tiempo,
acelera mi pensamiento
tratando de encontrar al menos
el lugar en que por ultima vez lo deje.
No lo encuentro;
trato de apaciguar mi cabeza
con trabajos que tengo que entregar
y ella se resiste a parar,
quiere ir por distinto lado.
Mi animo estos días
esta revuelto,
salta dentro de mi,
me arrastra,
no me deja sosegarme.
Es como un perrillo
corriendo a sus anchas
después de un trato amarrado.
Coloco una vela en mi mesa,
arrastro mi cabeza al sillón
y la obligo a obedecer,
a concentrarse en la lectura,
pero presionan mis pensamientos tanto
que escapa de ella.
me desorganiza el tiempo,
acelera mi pensamiento
tratando de encontrar al menos
el lugar en que por ultima vez lo deje.
No lo encuentro;
trato de apaciguar mi cabeza
con trabajos que tengo que entregar
y ella se resiste a parar,
quiere ir por distinto lado.
Mi animo estos días
esta revuelto,
salta dentro de mi,
me arrastra,
no me deja sosegarme.
Es como un perrillo
corriendo a sus anchas
después de un trato amarrado.
Coloco una vela en mi mesa,
arrastro mi cabeza al sillón
y la obligo a obedecer,
a concentrarse en la lectura,
pero presionan mis pensamientos tanto
que escapa de ella.