Vevero
Poeta reconocida en el portal
Él se ofendió como consecuencia de que ella no pudo responder su llamado porque estaba tomando un café con un amigo; y si bien ella prefería hablar con él, consideraba una falta de respeto interrumpir la conversación por un capricho sin sentido.
Sin embargo, ella nunca supuso que podía lastimarlo; es más, se tentó con el juego de celarlo un poco. Pero la discusión fue variando los tonos hasta que ella escupió un sarcástico e irreal ¿Te crees que sos el único hombre que tengo?
Este interrogante se clavó en sus huesos de la misma forma que una semilla echa raíces en la tierra y fue apoderándose de cada uno de sus miembros.
A partir de ese instante; la miraba, pero con más codicia; la deseaba con mayor egoísmo; la besaba como si fuese la última vez y la poseía con muchísima intensidad porque él nunca más pudo hacerle el amor sintiéndose el único hombre capaz de convertirla en una mujer especial.