MAR EN REPOSO DEL PINTOR CANARIO NÉSTOR MARTÍN FERNÁNDES DE LA TORRE
Antes que el hombre fuera, el mar ya era
de este planeta azul su pincelada;
su movimiento es vida inexplorada,
es cuna y ataúd de una quimera.
En él se zambulló mi primavera
como alma que flotara liberada,
y al ritmo de sus olas acoplada
navegó mi placer por vez primera.
Su corazón de espuma revestido
es inmenso sepulcro de mis sueños
que por inalcanzables escaparon.
Hoy mi último deseo se ha cumplido:
Al alba mis cenizas dispersaron
en los azules mágicos isleños.
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