Andrik Navarrete Arias
Poeta recién llegado
¡Ancestral!
Estuvo antes de yo nacer,
vio a mi abuela cimentar su casa,
de cuando otrora todo era desértico.
¡Indiferente!
Apenas hago consciencia de su derecho al respeto
mientras tan dolorosamente impasible
carga con la vida, la mantiene en tierra
y la eleva a su final.
¡Fértil, pura vida!
Su raíz tosca, áspero del tronco,
pero sus brazos son finos, y los dedos de mujer
se enredan en el aire que,
aun atándonos a la tierra,
estos al final nos elevarán.
Estuvo antes de yo nacer,
vio a mi abuela cimentar su casa,
de cuando otrora todo era desértico.
¡Indiferente!
Apenas hago consciencia de su derecho al respeto
mientras tan dolorosamente impasible
carga con la vida, la mantiene en tierra
y la eleva a su final.
¡Fértil, pura vida!
Su raíz tosca, áspero del tronco,
pero sus brazos son finos, y los dedos de mujer
se enredan en el aire que,
aun atándonos a la tierra,
estos al final nos elevarán.