Hola, poeta:
Te comento que no hay fuertes frente al miedo, todos somos débiles y a todos nos cuesta admitirlo. Pues todos en algún momento tememos por nuestra naturaleza innata, por nuestros prejuicios, incluso nuestras certezas muchas veces dan miedo. Pero el miedo no siempre tiene su lado negativo ya que nos ayuda en ciertos casos a dudar y luego pensar mejor.
Ya esta el dicho que dice que no es el mejor hombre el que no teme, sino el que sabe como controlar ese temor y no termina siendo un cobarde.
Yo le temo a tantas cosas, amigo, que sería difícil de imaginar, pero en cierto momento la vida se encarga de ponernos a todos cara a cara frente a todos nuestros temores. El hombre que no teme no existe, este siempre temerá, pero el hombre que a madurado por completo y hablo incluso en el último instante cuando enfrenta a la muerte sabe o sabrá como controlar ese miedo.
Con respecto a la depresión, el depresivo muchas veces vuelve ese miedo en pánico, el contexto influye mucho “es el factor principal” también la autoestima de la persona. Esto que digo, no lo digo de boca de ganso sino porque lo vi en mi madre. Su depresión fue tan grande que se volvió una esquizofrenia y bipolaridad.
No sé si tus bellas décimas, amigo, realmente son el espejo de lo que siente una persona así, pero algo de razón tienes con lo que yo vi que se produce con la autoestima del depresivo.
Te comento algo que no tiene mucho que ver con tu trabajo, pero ya que estamos en el tema da para hablarlo. Una vez un psiquiatra me dijo que todos tenemos el bichito de la depresión dentro, sólo es necesario un par de condiciones y contextos para que despierte.
Por más fuerte que seas y por más autoestima que tengas, siempre estas a un paso de caer en la depresión y una vez que llegas a ese bache ya no hay vuelta atrás.
Ahora con los depresivos es todo lo contrario a lo que dicen tus décimas: ellos para nada se siente fuertes, se siente débiles y sienten que necesitan el apoyo de todos los que los rodean para vivir, y lo peor de eso es que siente que no lo tienen aunque el resto se lo estén dando constantemente.
El depresivo vuelve a un estado retraído en el tiempo y llega a tener unos rasgos tan grandes de inseguridad que la persona que esta al lado de él se aterra de ello. Pero este sujeto muy rara vez se da cuenta.
En esto que digo, notaras una diferencia textual que difiere bastante de tu segunda décima.
El tema de arriesgar su vida, créeme que ellos no lo ven así, sino todo lo contrario. Los depresivos lo toman como un escape al infierno que viven. Y frente a esa idea, realmente son más valientes que cualquier otro.
Realmente el tema de los depresivos no se si se liga tanto al miedo, sino más bien a la fobia y al propio pánico.
Obviamente que todo esto que te comento, es una visión muy particular mía basada en conjeturas de vidas y largos años andando atrás de los depresivos.
Tu poema es muy bueno, pero siento que lo escribiste como si no te hubieses empapado mucho sobre el tema que quisiste tocar “la depresión y su miedo”.
Tal vez mi comentario se hizo más extenso de lo que hubiese querido, pero es que tocaste justo un tema del cual estoy sumamente interesado y más todavía porque la gente tiene muchas ideas erróneas sobre la enfermedad de la depresión.
Me gustó leerte. Ahora si me permites te quisiera marcarte algunos pequeños detalles que pude notar.
____________________________________________
Fíjate que en todo el poema acentúas algunos más y otros no: pero creería que no durante todo el poema lo haces como debería ser.
Ten en cuenta que el “más con tilde” es el de cantidad y el “mas sin tilde” es el que se puede sustituir por pero.
Le da miedo la victoria
cuando ve cerca la meta,
y de nuevo la cometa
cae con su propia euforia.
De un hilo pende su gloria(,)
más (mas : pero) no lo puede entender, ( ; )(Acá un punto y coma iría genial)
cuando mas (más: cantidad)dice querer
más amarga (es)su caída, (se puede omitir el nexo “es” pero no es muy aconsejable, aparte su empleo no afecta la métrica)
y arriesga sin más su vida
cuando empieza a descender.
Hoy se queja sin razón
de que no aprecian su vuelo,
culpa suya (es) si en el cielo (acá también se puede omitir el nexo “es” si usamos el empleo de la elipsis, pero no es aconsejable y acá tampoco afecta la métrica)
no le prestan atención.
No sube con precaución
y presume de ser fuerte,
mas teme perder su suerte
al caer desde tan alto,
pues sabe que en el asfalto
puede que encuentre la muerte(.) (te olvidaste el punto final, amigo)
Espero que estos detalles no te molesten, si es así te ofrezco mis disculpas, pero mi intención es que sepas lo que pienso y sobre todo ayudar.
Se me pueden pasar algunos otros detalles si hilamos aún más fino, pero a Jorge “musador” seguro no se le pasaran para marcártelos.
Un abrazo grande.