Pasaba por la calle de Gran vía
un paisano mondándose los dientes
palillo en ristre usaba el mondadientes
cual maestro de esgrima en su porfía.
Dime a pensar que por comer hacía
aquello que el dentista a sus clientes
aconseja evitar; reparé en mientes
que aquel fulano en su placer seguía.
Excavando, la gruta le da juego
y enseguida hallará lo que ha perdido
pues poco hay que perder en dos bocados.
No los mondo por eso, dijo él luego,
ni piense el caballero que he comido
mas porque están, de no comer, mellados.
Pepe Soriano Simón
Safe Creative
Febrero2025
un paisano mondándose los dientes
palillo en ristre usaba el mondadientes
cual maestro de esgrima en su porfía.
Dime a pensar que por comer hacía
aquello que el dentista a sus clientes
aconseja evitar; reparé en mientes
que aquel fulano en su placer seguía.
Excavando, la gruta le da juego
y enseguida hallará lo que ha perdido
pues poco hay que perder en dos bocados.
No los mondo por eso, dijo él luego,
ni piense el caballero que he comido
mas porque están, de no comer, mellados.
Pepe Soriano Simón
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Febrero2025