foto de la autora
A la memoria de Eduardo
Si tú supieras como cambió todo
el mundo que dejaste no es el mismo,
nadie sabe si, acaso de algún modo,
estamos condenados al mutismo.
De pronto nos volvimos silenciosos,
con este irrespirable conformismo,
salimos a la calle temerosos.
Dejamos de abrazarnos, de jugar,
los nietos nos parecen peligrosos.
Hubo que reinventarse para amar,
el arte es un refugio solitario
que nos da libertad para volar.
Al rescatar tu esencia en este día,
entre almas que guiaron nuestros pasos,
he vuelto a recorrer tu poesía
y a sentir como míos tus ocasos.
Pido disculpas, no quiero participar en concursos.
Archivos adjuntos
Última edición: