El neocantar

Avelino

Poeta veterano/a en el portal



EL NEOCANTAR



Aquí decayeron las canciones,
la belleza.

Todas las inspiraciones expiraron.
Alguien las extirpó, o fueron anuladas
y comercialmente reemplazadas
por cacofonías de tosca redundancia.
Un dios tecnológico
de sospechoso metal
y vínculos peores,
se entretuvo en disecar los árboles.

Borró el bello dibujo de los ríos

y plastificó los ojos de las flores,

con pasmosa frialdad,
como en un lento,
enfermizo tormento, porque,

los dioses verdaderos deben ser crueles.

Los copleros de la pampa,

y algunos bohemios rescatados al acaso,

eran cultores del viejo cancionero,

cuando Europa los metió dentro de un buque,
y hacinados en ruinosos conventillos
el barro apagó sus ilusiones.


Nuevos trovadores se avinieron,

en conato de inventar otro paisaje.
Reemplazaron los pétalos,
las flores y los campos
por paredes grises y faroles.

Se inspiraron en tiznados calefones,
en las brumas, las nieblas y la mugre.
Y cayeron redondos en la trampa,
en un abrir y cerrar de lustros
el tiempo desvigenció esas musas
y donde antes hubo virtuosidad y poesía,

quedó sólo el sonido,
solo las formas,
girando,
girando, en lenta anacronía.
Esta masa de enormes edificios,
esta era de atoradas microondas
se tragaron al bohemio y al poeta
que distraídos en el tiempo y el espacio
se quedaron
cantándole a la luna y a los pájaros
con sus guitarras aturdidas por motores

y el sensible corazón trasplantado cuatro veces.

Para cantar ahora
hay que disponer cableríos y circuitos,
encender sofisticados cachivaches,
dispararle una oda de láseres radiados

a los inertes chingolos de la luna
y elevar electrónicas la voces
por sobre el saturado ruido
que nos aturde entre el cemento.


Nos toca a nosotros entonces.
Intentaremos un canto cibernético,
volveremos ininteligibles las metáforas
para el metalizado paisaje que sufrimos y gozamos.
Exaltaremos una nueva sensibilidad,

la épica de las finanzas

y en relieve multidimensional y sicodélico
pintaremos los complejos mundos interiores
para existir elocuentes y felices
por un infinitesimal ratito…

 
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EL NEOCANTAR





Aquí decayeron las canciones,
la belleza.

Todas las inspiraciones expiraron.
Alguien las extirpó, o fueron anuladas
y comercialmente reemplazadas
por cacofonías de tosca redundancia.
Un dios tecnológico
de sospechoso metal
y vínculos peores,
se entretuvo en disecar los árboles.

Borró el bello dibujo de los ríos

y plastificó los ojos de las flores,

con pasmosa frialdad,
como en un lento,
enfermizo tormento, porque,

los dioses verdaderos deben ser crueles.

Los copleros de la pampa,

y algunos bohemios rescatados al acaso,

eran cultores del viejo cancionero,

cuando Europa los metió dentro de un buque,
y hacinados en ruinosos conventillos
el barro apagó sus ilusiones.


Nuevos trovadores se avinieron,

en conato de inventar otro paisaje.
Reemplazaron los pétalos,
las flores y los campos
por paredes grises y faroles.

Se inspiraron en tiznados calefones,
en las brumas, las nieblas y la mugre.
Y cayeron redondos en la trampa,
en un abrir y cerrar de lustros
el tiempo desvigenció esas musas
y donde antes hubo virtuosidad y poesía,

quedó sólo el sonido,
solo las formas,
girando,
girando, en lenta anacronía.
Esta masa de enormes edificios,
esta era de atoradas microondas
se tragaron al bohemio y al poeta
que distraídos en el tiempo y el espacio
se quedaron
cantándole a la luna y a los pájaros
con sus guitarras aturdidas por motores

y el sensible corazón trasplantado cuatro veces.

Para cantar ahora
hay que disponer cableríos y circuitos,
encender sofisticados cachivaches,
dispararle una oda de láseres radiados

a los inertes chingolos de la luna
y elevar electrónicas la voces
por sobre el saturado ruido
que nos aturde entre el cemento.


Nos toca a nosotros entonces.
Intentaremos un canto cibernético,
volveremos ininteligibles las metáforas
para el metalizado paisaje que sufrimos y gozamos.
Exaltaremos una nueva sensibilidad,

la épica de las finanzas

y en relieve multidimensional y sicodélico
pintaremos los complejos mundos interiores
para existir elocuentes y felices
por un infinitesimal ratito…

Hola Avelino, te explayaste en esta temática tan realista y el nombre no le podía venir mejor.
Estamos extrañando muchas cosas, nos estamos poniendo grandes. No podía permanecer aquello que para nosotros fue tan hermoso, aunque yo frecuento mi bohemia y algunos cantantes se atreven a improvisar, claro que con música envasada pero sin eso equipazos que le arreglan la voz a cualquiera, cualquier modelo de pronto es cantante. Se está dejando de lado la guitarra ¿te acuerdas, esa misma que no pudo tocar LEO en nuestra cena allá en Buenos Aires? La sigo esperando.
Los antiguos cafés de los conversadores se han vuelto tan modernos y poco acogedores que solo dan ganas de beberlo e irse, falta la charla, pero en mi ciudad todavía existe pero ya de gentes más grandes que discuten solo de política, es el tema obligado y no llegan a nada, se acaloran, levantan la voz y ni siquiera pertenecen al Congreso, solo hasta que se quedan chatos de cerveza u otra cosa.
Mu gustó este llamado de atención a la existencia, no nos queda otra que ir con la mayoría, de lo contrario es remar contra corriente.
Avelino, me estoy explayando demasiado también. Un abrazo y que pases lindo tu Domingo.

 
Hola Avelino, te explayaste en esta temática tan realista y el nombre no le podía venir mejor.
Estamos extrañando muchas cosas, nos estamos poniendo grandes. No podía permanecer aquello que para nosotros fue tan hermoso, aunque yo frecuento mi bohemia y algunos cantantes se atreven a improvisar, claro que con música envasada pero sin eso equipazos que le arreglan la voz a cualquiera, cualquier modelo de pronto es cantante. Se está dejando de lado la guitarra ¿te acuerdas, esa misma que no pudo tocar LEO en nuestra cena allá en Buenos Aires? La sigo esperando.
Los antiguos cafés de los conversadores se han vuelto tan modernos y poco acogedores que solo dan ganas de beberlo e irse, falta la charla, pero en mi ciudad todavía existe pero ya de gentes más grandes que discuten solo de política, es el tema obligado y no llegan a nada, se acaloran, levantan la voz y ni siquiera pertenecen al Congreso, solo hasta que se quedan chatos de cerveza u otra cosa.
Mu gustó este llamado de atención a la existencia, no nos queda otra que ir con la mayoría, de lo contrario es remar contra corriente.
Avelino, me estoy explayando demasiado también. Un abrazo y que pases lindo tu Domingo.




Margarita, veo que el tema te pego bien. Y es exactamente lo que quería trasmitir. A mi me gusta mucho la guitarra, pero la guitarra madera y cuerdas sin cables y sin chirridos Y me conmueven aún más los instrumentos originarios, sobre todo los de viento, quenas siqus, flautas, dan un sonido tan puro, tan humano.Bueno pero me estoy explayando yo también. Gracias por tu visita. Un beso y hasta pronto.
 
Avelino:
Bello poema,
me hace recordar a los instrumentos que existen
en la sierra de mi pais.
Saludos

Angel
 
Avelino:
Bello poema,
me hace recordar a los instrumentos que existen
en la sierra de mi pais.
Saludos

Angel

Esa es la música que más me gusta, la música andina, esos instrumentos de sonidos tan puro y natural me resulta conmovedor. Gracias por tu visita. un abrazo.

 
Évano;4448524 dijo:
Un poema muy acertado, los poetas, bohemios y cantaautores cada día lo tienen más difícil. Un placer haber pasado. se le saluda.

Claro Ëvano, es difícil pero hay que continuar en la brecha. Lo artificial pasa y lo genuino queda. Gracias por tu visita
 
Évano;4448524 dijo:
Un poema muy acertado, los poetas, bohemios y cantaautores cada día lo tienen más difícil. Un placer haber pasado. se le saluda.

Claro Ëvano, es difícil pero hay que continuar en la brecha. Lo artificial pasa y lo genuino queda. Gracias por tu visita
 

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