• 📢 Nuevo: Hazte Mecenas — sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. | Mi Libro de Poesía | Métrica Española (beta)
  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

El Poeta nunca muere: A Federico García Lorca

Amadís

Poeta fiel al Portal
El Poeta nunca muere: A Federico García Lorca

images.jpg


Y mataron al hombre, no al poeta,
en aquel trágico y funesto día
tu voz callaron, no tu poesía
que penetró en mi pecho cual saeta.

Tu alma de sueños y de duende inquieta
rebosante de joven alegría,
encerrada la guardo en mi abadía
que con tus versos mágicos se aquieta.

Tu muerte nos dejó tantos pesares
que aún perdura tu recuerdo ahora;
mas te fuiste soñando en otros mares

jinete meditando tras la aurora
una noche de luna entre olivares.

¡Y echándote de menos mi alma llora!

 

Archivos adjuntos

  • images.jpg
    images.jpg
    10,7 KB · Visitas: 600
Última edición:
Un gran poeta muerto o asesinado por fuerzas oscuras en esos años revoltosos antecesores de la segunda guerra mundial. Entre sus obras me acuerdo "La casa de Bernarda Alba", e inclusive tengo una sextina de esa obra; tal vez en algún momento la publique para que me des tu opinión. Buen trabajo. Suerte.
 

Ver el archivos adjunto 49744

Y mataron al hombre, no al poeta,
en aquel trágico y funesto día
tu voz callaron, no tu poesía
que penetró en mi pecho cual saeta.

Tu alma de sueños y de duende inquieta
rebosante de joven alegría,
encerrada la guardo en mi abadía
que con tus versos mágicos se aquieta.

Tu muerte nos dejó tantos pesares
que tu recuerdo aún perdura ahora;
mas te fuiste soñando en otros mares...

Jinete meditando tras la aurora
una noche de luna entre olivares;

¡y echándote de menos mi alma llora!

Gran homenaje a un grande!
Un placer leerte.
Un abrazo.
 

Ver el archivos adjunto 49744

Y mataron al hombre, no al poeta,
en aquel trágico y funesto día
tu voz callaron, no tu poesía
que penetró en mi pecho cual saeta.

Tu alma de sueños y de duende inquieta
rebosante de joven alegría,
encerrada la guardo en mi abadía
que con tus versos mágicos se aquieta.

Tu muerte nos dejó tantos pesares
que tu recuerdo aún perdura ahora;
mas te fuiste soñando en otros mares...

Jinete meditando tras la aurora
una noche de luna entre olivares;

¡y echándote de menos mi alma llora!


Miguel, que preciosura de poema!! Creo que de todos los que te he leído, éste me parece bellísimo!! el segundo terceto es MAGISTRAL!! Un verdadero gusto leerte y darte mis aplausos. y acabo de ver que tienes una copa, te felicito,eres un buen poeta.
Saludos, amigo.
 
Muchas gracias Azalea por tan elogioso comentario. Me alegra de que te haya gustado. Gracias por lo de mi copa, me la dieron precisamente por un poema en tercetos que también le dediqué a Lorca. Te mando un cordial abrazo.
 

Ver el archivos adjunto 49744

Y mataron al hombre, no al poeta,
en aquel trágico y funesto día
tu voz callaron, no tu poesía
que penetró en mi pecho cual saeta.

Tu alma de sueños y de duende inquieta
rebosante de joven alegría,
encerrada la guardo en mi abadía
que con tus versos mágicos se aquieta.

Tu muerte nos dejó tantos pesares
que tu recuerdo aún perdura ahora;
mas te fuiste soñando en otros mares...

Jinete meditando tras la aurora
una noche de luna entre olivares;

¡y echándote de menos mi alma llora!


Me ha encantado tu poema dedicado a uno de los Grandes de la historia estimado Miguel, y te dejo uno de sus mejores sonetos, el que no me canso de leer. Un abrazo.-

Soneto de la dulce queja.

Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.
 

Ver el archivos adjunto 49744

Y mataron al hombre, no al poeta,
en aquel trágico y funesto día
tu voz callaron, no tu poesía
que penetró en mi pecho cual saeta.

Tu alma de sueños y de duende inquieta
rebosante de joven alegría,
encerrada la guardo en mi abadía
que con tus versos mágicos se aquieta.

Tu muerte nos dejó tantos pesares
que tu recuerdo aún perdura ahora;
mas te fuiste soñando en otros mares...

Jinete meditando tras la aurora
una noche de luna entre olivares;

¡y echándote de menos mi alma llora!



Muy bonito y sentido homenaje a uno de los más grandes poetas de todos los tiempos, un saludo cordial, y mi ovación-.
 

Ver el archivos adjunto 49744

Y mataron al hombre, no al poeta,
en aquel trágico y funesto día
tu voz callaron, no tu poesía
que penetró en mi pecho cual saeta.

Tu alma de sueños y de duende inquieta
rebosante de joven alegría,
encerrada la guardo en mi abadía
que con tus versos mágicos se aquieta.

Tu muerte nos dejó tantos pesares
que tu recuerdo aún perdura ahora;
mas te fuiste soñando en otros mares...

Jinete meditando tras la aurora
una noche de luna entre olivares;

¡y echándote de menos mi alma llora!


Excelente soneto al gran poeta granadino.
Un placer leerte, Miguel Urbano.
Cordial saludo.
 
Me parece una excelente inspiración para Federico García Lorca .
Abrazo , poeta.


Ver el archivos adjunto 49744

Y mataron al hombre, no al poeta,
en aquel trágico y funesto día
tu voz callaron, no tu poesía
que penetró en mi pecho cual saeta.

Tu alma de sueños y de duende inquieta
rebosante de joven alegría,
encerrada la guardo en mi abadía
que con tus versos mágicos se aquieta.

Tu muerte nos dejó tantos pesares
que tu recuerdo aún perdura ahora;
mas te fuiste soñando en otros mares...

Jinete meditando tras la aurora
una noche de luna entre olivares;

¡y echándote de menos mi alma llora!

 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba