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El Punto y Coma y doña Clau

Tema en 'Lecciones de ortografía y gramática' comenzado por Melquiades San Juan, 3 de Noviembre de 2015. Respuestas: 1 | Visitas: 4001

  1. Melquiades San Juan

    Melquiades San Juan Poeta veterano en MP

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    Hombre
    La coma es un personaje pequeñito y escurridizo que quiere ser harina de todos los atoles, chile de todos los moles, arroz de todas las paellas. Y aunque muchos usufructuarios de la lengua no lo saben, hay entre ella y el punto y coma, una especie de aberración congénita, producto del apareamiento del punto con la coma en una noche de farra, grandes conflictos.
    La posesiva madre (la coma) anda usurpando, por su hiperactividad, las atribuciones principescas de su vástago, en el cual, su majestad el Punto, ha delegado ciertos dominios.
    Esta intriga palaciega en la familia real de los silencios en la escritura provoca cierto caos en los usuarios de la lengua que no han leído los edictos reales que señalan las atribuciones de cada uno. Entre los súbditos del idioma existe mucha confusión en el pago de impuestos a cada una de estas soberanías. Los cobros se dan a la hora de leer los textos publicados. Tal parece que estos entes fantasmas de la escritura - pues describen silencios, espacios y respiros- hacen de las suyas con casi todos los escribientes aprovechando el menor de los descuidos.

    Con la intención de frenar la hiperactividad de la coma en los teclados de los escribientes, compilamos en un tema llamado "lo que se dice de la coma" eso que los juristas del idioma han considerado como lo correspondiente a su vulgar y corriente uso dentro de la escritura. En este otro procuraremos resolver las atribuciones más reconocidas del punto y coma, de la manera más simplificada posible, con el fin de despertar el interés del escribiente a abundar en la investigación de estos tópicos tan necesarios para su divertimento.

    Los que aman, viven y sueñan con el ideal de ser escritores, de desarrollar sus cualidades narrativas, de poder expresar mediante la escritura, en la forma más fiel posible los pensamientos que fluyen en su mente, irremediablemente recurren a las fuentes de información fiables que les permitan conocer cómo se utiliza la coma. Luego de tener un poco claro el uso de esta, indagan sobre los usos del punto y coma, del punto y seguido y del punto final.


    Hay quienes quieren ser escritores aficionados pero le tienen fobia a la lectura, ellos recurren a las artes del malabarismo literario. Escriben primero el texto y luego juntan las manos en forma de escudilla, echan ahí todas las comas, puntos, punto y comas que tienen a mano, hacen una invocación a san verbo divino y echan todos esos signos de puntuación sobre lo escrito. Unas veces el milagro se da; otras no. Luego aparecen hasta cinco signos de interrogación juntos al final de una frase u oración que no contiene ninguna pregunta; sucede lo mismo con los signos de admiración, con los puntos, las comas, y demás símbolos mudos, porque por sí solas, no representan ningún sonido.


    Dicen las malas lenguas que hay un silencio abortado que no se representa con ningún signo. No da el silencio para gastar tinta en él pero ahí está. A ese silencio sigue otro que sí alcanza para tener el cuerpo de la coma, el tema « Lo que se dice de la coma » compilamos lo que los gramáticos recomiendan como su uso adecuado, reglas de uso ordinario que hay que repasar constantemente para editar los textos, no vaya a ser el diablo y la coma nos coma el mandado. En este tema hablaremos del punto y coma y su empleo más aceptado. Ojalá el verbo divino nos ilumine y quede en grado comprensible, y si no, ya habrá quien nos eche la mano corrigiéndonos o precisando mejor sus atribuciones.


    Resulta que el punto y coma indica una pausa mayor que la de la coma y menor que la del punto, nos permite darle los siguientes usos:


    USO 1
    Separar dos o más enunciados -normalmente largos o complejos- que por referirse al mismo tema formen un periodo o cláusula.
    Por ejemplo:

    En el muelle, los cargadores con sus gorros rojos iban y venían llevando fardos

    los carpinteros de ribera cerraban cuadernas y armaban las costillas de las barcas en esqueleto tendidas en los arenales
    los chicos jugaban y correteaban como gorriones, acercándose a la lancha que llegaba
    las viejas componían redes, y algunos carabineros, sentados en un banco, delante de la marina, hablaban entre sí.


    Esta cláusula, como podemos ver, se compone de varias partes separadas que describen un mismo paisaje. Las podemos juntar usando el punto y coma, así:


    « En el muelle, los cargadores con sus gorros rojos iban y venían llevando fardos; los carpinteros de ribera cerraban cuadernas y armaban las costillas de las barcas en esqueleto tendidas en los arenales; los chicos jugaban y correteaban como gorriones, acercándose a la lancha que llegaba; las viejas componían redes, y algunos carabineros, sentados en un banco, delante de la marina, hablaban entre sí. » Pio Baroja.


    Ejemplo 2. Presento los enunciados que se unirán para formar una cláusula:

    Sagrada tierra de Castilla, fuiste universidad y escuela del mundo
    tendiste el brazo, como un puente, sobre los mares
    hincaste la planta de las cumbres para estar más cerca del cielo
    hiciste lanza del corvo arado y mantuviste en los hombros, sin fatiga, la pesadumbre de la gloria.

    Se unen usando el punto y coma puesto que se refieren a un mismo asunto.

    « Sagrada tierra de Castilla, fuiste universidad y escuela del mundo; tendiste el brazo, como un puente, sobre los mares; hincaste la planta de las cumbres para estar más cerca del cielo; hiciste lanza del corvo arado y mantuviste en los hombros, sin fatiga, la pesadumbre de la gloria. » Ricardo León.


    3er ejemplo:

    El lazo me comprimía las fauces y me hacía respirar con ruido y esfuerzo indecible

    corrí alrededor del bramadero, perdiendo a ratos la vista y casi el sentido


    la primera vez que, por falta de aliento, me paré tirando del rejo con todas las fuerzas que me quedaban, con las piernas tan echadas hacia adelante que casi tocaba el suelo con el vientre, vino el mayordomo con una jáquima en la mano y trató de ponérmela


    pero yo manoteé y me sacudí con tanta desesperación, que para sujetarme, resolvieron echarme a la pata o enlazarme de una pata




    Todos los enunciados se unen mediante punto y coma pues se refieren al mismo evento:

    « El lazo me comprimía las fauces y me hacía respirar con ruido y esfuerzo indecible; corrí alrededor del bramadero, perdiendo a ratos la vista y casi el sentido; la primera vez que, por falta de aliento, me paré tirando del rejo con todas las fuerzas que me quedaban, con las piernas tan echadas hacia adelante que casi tocaba el suelo con el vientre, vino el mayordomo con una jáquima en la mano y trató de ponérmela; pero yo manoteé y me sacudí con tanta desesperación, que para sujetarme, resolvieron echarme a la pata o enlazarme de una pata. » José Manuel Marroquín.

    En el primer ejemplo, la primera parte habla de cargadores que llevan y traen fardos; la segunda, de carpinteros que sierran madera para las barcas; en la tercera, se dice que unos niños corretean; en la cuarta, que unas viejas remiendan redes. Estas partes, que algunos llaman miembros principales de la cláusula (las partes menores separadas por comas se llaman incisos), son de tal naturaleza que si se suprime una de ellas, las demás no sufren daño alguno; algunos gramáticos las llaman proposiciones semejantes.

    También en el segundo ejemplo presenta cuatro partes u oraciones semejantes que al unirse quedan separadas por el punto y coma.

    El tercer ejemplo describe una operación efectuada con un potrillo. Cada parte de esta operación, cada fase de ella, estás expresada con un miembro principal de la clausula y va separado por el punto y coma.

    Vemos que el uso del punto y coma es más complejo que el de sus padres, la coma y el punto. Y parece que el punto y coma, además de algunos amoríos mantiene una relación seria con doña Cláusula. De tal forma que para entender esa relación habría que ver como es la susodicha; o al menos, qué es lo que se dice de ella. Búsquenla mis amigos con su personalidad femenina: doña Clau; y también con la masculina: periodo.

    De paso adquieran la información de frase y oración. No se extrañen si sienten la necesidad de repasar viejos vericuetos gramaticales pues la literatura corre sobre esa autopista, y a quienes nos gusta una, requerimos, necesariamente, de la otra.

    Cláusula: Oración o proposición gramatical, conjunto de palabras con sentido completo.

    Les recomiendo buscar definiciones en diversas fuentes pues esta, como otras múltiples definiciones, hacen de un encuentro de gramáticos algo así como una cena de negros porque no se ponen de acuerdo.

    Uso del punto y coma en descripciones:

    Ejemplo 1

    « Aquella altura es un mirador. En el fondo la garganta con sus peñas gigantescas, la vereda roja, sus desbordamientos de verdura y sus viejos ocotales; a la izquierda, la aldea: el templo ruinoso, la casa de ayuntamiento con su largo corredor, las chozas humeantes, los huertos floridos y los cafetales umbrosos; a la derecha, la montaña que parece cortada a pico, alta, altísima, estéril, casi desnuda, con algunos grupos de espinosas bromelias y de magueyes montaraces; las unas como manojo de flechas; los otros, como si fueran a precipitar en el abismo sus rosetones glaucos; atrás, valles y valles en pintoresca perspectiva, milpas, sotos, rancherías, rastrojos pajizos, sabanas sin término, y a lo lejos, verdes, azules, violáceos, los cerros de Pluviosilla, y el volcán con su brillante corona de nieve.» Rafael Delgado.


    Se describe un paisaje; cada de sus partes, la garganta del fondo, la aldea, la montaña, las bromelias, los magueyes, los valles y los cerros de Pluviosilla, exigen, para ser enunciados, un miembro principal de la cláusula, y cada miembro lleva punto y coma. Todos los miembros contribuyen a que la descripción sea completa; pero cada miembro es independiente de los otros, y, sin dañar a estos, puede suprimirse.

    Ejemplo 2

    Las palomas zurean en el nido;
    entre las hojas de la verde caña
    se escucha el agudísimo zumbido
    del insecto apresado por la araña
    ;
    las ramas secas quiébranse al ligero
    salto de las ardillas, su chasquido
    a unirse viene con el golpe bronco
    del pintado y nervioso carpintero
    que está en el árbol taladrando el tronco
    ;
    y las ondas armónicas desgarra,
    con desacorde son, el chirriante
    metálico estridor de la cigarra
    . Manuel José Othón.

    El poema se ocupa de los ruidos, ejecutados por distinto sujeto, cada ruido y su autor exige un miembro principal de la cláusula y lleva punto y coma. Aquí, el penúltimo miembro, a pesar de ir seguido de una Y, lleva punto y coma.

    Ejemplo 3
    Uso del punto y coma en los relatos históricos:

    « Delgadillo presentó al Consejo una acusación de treinta y cuatro cargos contra el señor Zumarraga. Los principales eran que había ido a la cárcel con mano armada para sacar los presos que tenían en ellos los oidores; que en sus sermones había predicado contra la audiencia y dicho o sostenido proposiciones falsas o escandalosas; que había excomulgado a los oidores; que cargaba a los indios; que era parcial del Marqués del Valle, y que allegaba dinero a costa de los naturales. »

    JOAQUÍN GARCÍA IZCABALCETA


    En el texto anterior, el enunciado de cada cargo ocupa un miembro principal de la cláusula y va separado por punto y coma. Algunos miembros son de pocas palabras; sin embargo, como el pensamiento que enuncian es independiente del pensamiento de los demás, se usa el signo de punto y coma para separarlo de los demás, excepción hecha del último, que va precedido de una Y luego de una coma.

    Nótese la relación que existe en estas cláusulas donde para definir un argumento se utiliza que al principio de cada miembro principal que se usa para enumerar todos los argumentos.

    Otro uso del punto y coma.

    «Consumir los años de la vida que son los mejores; privarse de los desahogos juveniles; sacrificar la salud en largas vigilias; sorberse el polvo de los archivos, para venir a quedar arrinconado y desconocido, es una perspectiva poco halagüeña para un desventurado autor. »

    Con frecuencia se ofrece hacer construcciones como la del párrafo anterior. Se trata de una oración que tiene dos o más sujetos, que, a su vez, son oraciones; se enuncia el primer sujeto, y no le sigue el verbo, sino que se deja suspenso el sentido y se anuncia el segundo sujeto; sigue luego el tercero y otros más, y viene después el verbo que se refiere a todos los sujetos, aunque estos sean independientes entre sí; por fin se pone el complemento, si lo hay.


    El ejemplo comienza diciendo: Consumir los mejores años de la vida y deja suspenso el sentido, pues no se sabe para qué lo dice.


    Agrega: privarse de los desahogos juveniles; nuevamente queda en suspenso el sentido de la proposición. Y así se sigue hasta enunciar el predicado: es una perspectiva poco halagüeña. El último sujeto no lleva punto y coma, sino una simple coma.

    Un último ejemplo de esta serie es el siguiente.

    «En donde para el pobre no hay trabajo ni protección; en donde el rico no haya seguridad ni movimiento industrial; en donde para el sabio y el artista no hay honra ni provecho, la civilización ha adelantado muy poco. »

    Aquí los miembros principales de la cláusula que van dejando en suspenso el sentido del discurso no son sujetos, sino complementos. Se pueden aplicar las observaciones anteriores. El último miembro, el que precede al verbo no hay, lleva una simple coma.

    Uso del punto y coma en las cláusulas de dos partes adversas una de la otra.

    El siguiente caso es fácil de recordar porque es un caso de uso del punto y coma casi familiar.

    Cuando doña Clau se compone de dos proposiciones o partes adversas.


    ejemplo del uso de las suegras:
    Mi hija es una mujer dedicada y virtuosa; su marido es un haragán desobligado.

    El uso de los parientes desheredados:
    El padre amasó una regular fortuna durante largos años; el hijo la dilapidó en pocos meses.

    El uso de los abuelos:
    La pasión triunfa muchas veces sobre la conciencia; pero esta se venga recordándonos eternamente su derrota.

    *Nótese que el pensamiento encerrado en la primera parte es contrario al de la segunda.

    Cuando ambas expresiones son muy cortas, algunos escritores optan por usar simplemente una coma para separarlas.



    Caso histórico
    del uso del punto y coma:

    DECRETO

    El Congreso de los Estados Unidos Mexicanos,


    Considerando que, con motivo de la terrible epidemia de delincuentes que azota a la nación en las calles y desde los encargos del servicio público, los mexicanos han tenido que abandonar su país dejando atrás todo;


    Considerando que, por estos mismos motivos, la industria en las ciudades guarda situación precaria;


    Considerando que es obligación de los Poderes Públicos acudir en auxilio de los ciudadanos cuando las instituciones han sido cooptadas por la corrupción;


    Considerando etc. Se decreta:


    Nótese que en cada considerando hay un punto y coma, y que cada considerando se inicia con mayúscula. Este es un claro caso de intento de “pinochetazo” por parte del punto y coma hacia los poderes legalmente constituidos de su majestad El Punto.

    En la Gramática de Salvá se leía lo siguiente:

    La preposición por se usa en las locuciones de venta, trueque, sustitución, equivalencia, compensación etc.:” «Lo enajeno por mil reales; Cambiaste tu caballo castaño por uno melado; Suplía la cátedra por el propietario; Tuvo a su hermano por maestro etc.”

    La cláusula anterior pertenece a un libro de texto; contiene una serie de ejemplos; todos comienzan con mayúscula y todos van separados por punto y coma.


    Otro ejemplo del uso del punto y coma.

    «Mi vida no ha sido vida, sino una muerte prolija; mi vida no ha sido vivir sino un largo morir; mis días no han sido días, sino unas sombra muy pesada; mis años no han sido años, sino unos sueños enojosos; mis placeres no han sido placeres, sino unos alegrones que me amargaron y no me tocaron; mi juventud no fue juventud sino un sueño que soñé y un no sé qué que me vi; finalmente, digo que mi prosperidad no fue prosperidad, sino un señuelo de pluma y un tesoro de alquimia. » Antonio de Guevara

    El trozo que antecede encierra enumeración; cada parte de esta lleva un comentario, y el comentario unida a la parte numerada forma un miembro principal de la cláusula, el cual debe ir separado por punto y coma. Lo enumerado es la vida, los días, los años, los placeres; de la primera se dice que no es vida sino muerte; de los días, que fueron sombras pesadas; de los años, que fueron sueños enojosos; de los placeres, que fueron unos alegrones que amargaron etc.

    Esta clase de enumeraciones se llama en Retórica: enumeraciones con distribución; la usamos con mucha frecuencia.

    Nuevamente, para comprender el uso del punto y coma está la relación entre la cláusula y sus miembros principales.

    El punto y coma en cláusulas de índole casual.

    «En fin, señor y amigo mío, proseguí, yo determino que el señor Don Quijote quede sepultado en sus archivos de la Mancha, hasta que el cielo depare quién le adorne de tantas cosas como le faltan; porque yo me hallo incapaz de remediarlas, por mi insuficiencia y pocas letras, porque naturalmente soy poltrón y perezoso. » Miguel de Cervantes Saavedra.



    El primer miembro de la cláusula anterior es algo extenso; empieza con el fin y termina en que le faltan; expresa la determinación que Don Quijote quede sepultado en los archivos de la Mancha, y va seguido de otro miembro principal de la cláusula, extenso también, encabezado por el casual porque, y que anuncia la causa, razón o motivo de la determinación.

    Un caso similar es:

    «No barrieron ni sacudieron los criados, no acepillaron las alfombras ni lavaron los suelos como se les mandó; porque según dicen, no se les dio dinero para la compra de los útiles de aseo»


    Se encuentran con frecuencia algunas cláusulas que comienzan por un nombre, o pronombre, que ha de figurar como sujeto de la oración principal; pero antes de expresar el predicado de tal sujeto. Se aplican a este dos o más oraciones que lo modifican y que van encabezadas por un relativo precedido o no de una preposición.

    Por ejemplo:

    «El hombre que combate por la razón, por la justicia y por la patria; que tiene la conciencia de haber merecido bien de su país; que no se satisface con vana celebridad; que desea hacer el bien nacional, independiente de los variados movimientos de la opinión pública, ese lleva consigo la recompensa de sus servicios, el consuelo de sus penas y el premio de sus peligros. » J. Cruz.

    La oración principal de la cláusula que antecede es El hombre lleva consigo la recompensa etc.; pero como no se trata de un hombre cualquiera, después del sujeto y antes del verbo lleva, se intercalan cuatro oraciones modificativas encabezadas por que: que en combate por la razón, que tiene la conciencia; que desea hacer el bien y que no se satisface.

    La última oración modificativa lleva coma al fin, y las otras tres llevan punto y coma. Estas modificativas determinan bien de qué hombre se trata y por qué motivo merece el predicado que comienza con el verbo lleva. En algunos casos las oraciones modificativas se refieren a un complemento.


    No faltan personas que tengan la creencia errónea de que no puede ponerse punto y coma antes de la conjunción Y; sí puede usarse dicho signo antes de tal partícula, sobre todo, cuando enuncia una preposición de sentido general y se expresa enseguida una aplicación particular de la primera. Por ejemplo:


    La justicias y la caridad no permiten hacer irrisión de nadie; y los que contraen ese hábito odioso, pecan contra dichas virtudes.


    La oración principal de la cláusula anterior prohíbe la irrisión; después se afirma que peca aquel que falta al precepto general; ambas oraciones están enlazadas con una Y, y antes de esta hay punto y coma.


    Un segundo caso en el que va un punto y coma antes de la Y.


    « Pero nada bastó para desalojar al enemigo, hasta que se abrevió el asalto por el camino que abrió la artillería; y se observó que uno solo de tantos como fueron desechos en ese adoratorio, se rindió a merced de los españoles. »


    Nótese que, después de artillería va punto y coma y sigue otra oración encabezada por Y, oración que no depende estrechamente de la primera, pero sí se refiere al mismo asunto.



    Otras expresiones usadas en libros didácticos ( las que sirven para la enseñanza) con uso de punto y coma:


    Nota. v.g. es la abreviatura de verbigracia.


    « Los números que expresan la especie que representan se llaman concretos; los que no la expresan se llaman abstractos; v.g.: 10 pesos, 200 metros son concretos; 80, 100, 1000, son abstractos. »


    « Las provincias que forman el reino de Galicia son cuatro; a saber, La Coruña, Vigo, Orense; Pontevedra. »



    « Los participios irregulares terminan en to, so, cho; por ejemplo, escrito, impreso, satisfecho. »


    Nótese que hay punto y coma antes de v.g., a sabed, y por ejemplo.



    Reglas


    a) Se escribe punto y coma para separar los miembros principales de la de una clausula, aquéllos que expresan los conceptos más importantes de esta y que, a las veces, llevan separadas sus voces por una o algunas comas. Todos estos miembros principales concurren al fin que se propone el autor de la cláusula; pero son independientes entre sí, hasta el grado de que se puede suprimir uno de ellos sin que se dañe el sentido de los otros. Algunos ortógrafos llaman a estos miembros oraciones semejantes.


    b) En las descripciones, cada parte del todo que se describe va enunciada por una oración semejante; en los relatos históricos o novelescos, cada fase importante de los hechos narrados se expresa con una de esas oraciones. En ambos casos, cada una de ellas lleva punto y coma.



    c) Hay cláusulas que comienzan con dos o más sujetos de alguna extensión, a los cuales conviene un mismo predicado; mientras este no se escribe, queda suspenso el sentido de cada uno de los sujetos, suspensión que se marca con punto y coma. En el último sujeto puede ponerse una simple coma. La suspensión de sentido no solo ocurre cuando se trata de varios sujetos; ocurre también cuando se trata de varios complementos.



    d) Dos expresiones de sentido adverso deben separarse con punto y coma. Algunas veces la segunda expresión va encabezada por las adversativas más, pero, aunque, sin embargo etc.


    Si las dos oraciones contradictorias son muy cortas, se separan con una simple coma.


    Esta regla conviene asimismo al caso en que se expresa el contraste entre dos cosas, y a aquel en que una oración negativa de cierta extensión sigue otra afirmativa que corrige la negación anterior.



    e) Se separan con punto y coma los diferentes motivos, fundamentos o considerandos que preceden a las leyes, sentencias o dictámenes.


    f) Cuando ocurre, en los libros de texto, enunciar varios ejemplos, generalmente se comienza cada uno de estos con inicial mayúscula y se separan con punto y coma.


    g) Se separan con dicho signo los miembros de una enumeración, cuando cada miembro va acompañado de algunas ampliaciones y comentarios. Esto en Retórica se llama enumeración con distribución.


    h) Cuando después de una oración más o menos extensa, sigue otra, encabezada por la partícula porque u otra conjunción casual, y se expresa en ella la causa o motivo de lo que se asentó en la primera, debe ponerse punto y coma antes de la conjunción casual.


    i) Algunas cláusulas comienzan por un nombre, o pronombre, que ha de figurar como sujeto de la oración principal; después de dicho sujeto sigue un realito que encabeza una locución determinativa, y después se expresa el predicado de la oración. Si las locuciones determinativas son dos o más, se separan con punto y coma; la última lleva generalmente una coma.


    No siempre las locuciones determinativas son sujetos; también pueden ser complementos, y, entonces, el relativo que las encabeza va precedido de preposición.


    j) Hay algunos que creen que no debe escribirse punto y coma antes de la conjunción Y. Esta creencia es errónea; puede pintarse tal signo antes de Y cuando se sienta un principio de índole general y se enuncia en seguida, por medio de y, una aplicación particular de tal principio.


    También va punto y coma antes de y cuando a una oración que parece ya terminada, sigue otra cuyo asunto sea distinto del anterior , aunque en realidad ambas oraciones concurran a un mismo fin.


    k) En aquellas obras que componen sus doctrinas y las comprueban o ilustran por medio de ejemplos, se escribe punto y coma antes de las expresiones verbi gracia ( en latín verbi gratia), a saber, por ejemplo, es decir etc.

    l) El punto y coma no debe mediar entre un sujeto y su verbo ni entre este y su complemento directo. Esta regla tiene como excepciones los casos en que se habla en las reglas c) e i)




    Bibliografía.
    Notas y comentarios fundamentados o tomados literalmente de:
    "Construcción y Escritura de la Lengua Española".
    Miguel Salinas. Maestro Emérito de la UNAM.
    Miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua.
    Miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia.
    (1858- 1938)



    Tema en Construcción.
     
    #1
    Última modificación: 10 de Noviembre de 2015
    A Uqbar, danie y dragon_ecu les gusta esto.
  2. Uqbar

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    Muy interesante esta recopilación, digna de ser releída y mantenida cerca para solventar las dudas.
     
    #2

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